Tania Bone Cagua,
habitante de la aldea de Bolívar donde se formó un grupo
de concheras decididas a luchar para proteger sus medios de vida y
su entorno. Esas mujeres alimentan a sus familias y ganan algo de
dinero recogiendo moluscos, principalmente concha. Tania aprendió
a leer y escribir gracias a los cursos de alfabetización de
FUNDECOL; la capacidad de expresarse por escrito y de animarse a tomar
la palabra en público figura entre las principales aptitudes
que adquirió gracias a la lucha, por lo cual se siente muy
agradecida. Escribió varias canciones militantes, de las que
adjuntamos tres:
Más
información aquí
“Tristeza
del manglar”
“Conchera
soy”
“Benditos
camaroneros”.