Plantación
de palma africana ha proliferado
Por Juan
Fernando Estrada, 5 de octubre de 2008,
http://www.prensalibre.com/
La expansión
en el país de plantaciones de agrocombustibles, como la palma
africana y la caña de azúcar, ha ocasionado un cambio
en el uso del suelo, el cual podría afectar la seguridad alimentaria
del área rural, según un estudio a cargo de Action Aid
Guatemala.
El informe Las
plantaciones para agrocombustibles y la pérdida de tierras
para la producción de alimentos en Guatemala destaca aspectos
como el aumento de las hectáreas sembradas de palma africana,
que del 2003 para este año han pasado de 31 mil a 83 mil .
Una hectárea equivale a un campo de futbol.
Laura Hurtado,
experta en seguridad alimentaria y quien estuvo a cargo del estudio,
explica que el cambio del uso del suelo es dramático. "Al
final los pobres serán los más afectados, porque no
tendrán lugar para sembrar", advierte.
El análisis
critica, además, la forma en que las empresas adquieren las
tierras. Normalmente se valen de dos estrategias: la primera es aprovecharse
de la ignorancia de algunos campesinos para comprar a precios bajos,
y la segunda, alquilar por 25 años, tiempo de vida útil
de la planta.
Confirman hallazgo
Marcelino Balam, de la Pastoral Social de Ixcán, Quiché,
declara que en ese lugar muchas familias han vendido porque les ofrecen
cantidades de dinero que nunca han visto. "Hay familias que han
vendido sus parcelas a Q25 mil, cuando en realidad valían mucho
más", denuncia Balam.
Las comunidades
más afectadas, según el informe, se encuentran en El
Estor, Izabal; Ixcán, Quiché; Sayaxché y San
Luis, Petén, y Chisec, Fray Bartolomé de las Casas,
Chahal y Panzós, en Alta Verapaz.
Ceferino de Paz,
alcalde de Fray Bartolomé de Las Casas, afirma que muchas familias
han vendido sus tierras a la empresa Padesa, y ahora se encuentran
desprotegidas. Artemio Lima, alcalde de Chisec, explica que en ese
lugar ha sucedido lo mismo. En Izabal, la situación es diferente,
y Jorge Benito, concejal primero de El Estor, asevera que las únicas
tierras que se han comprado son fincas privadas.
Inversión
millonaria La compañía estadounidense Green Earth Fuels,
cuya subsidiaria en el país es Palmas del Ixcán, que
opera en Quiché, anunció a principios de año
que invertiría US$14 millones (Q105 millones) para aumentar
la producción.
Entre los planes
de la transnacional está construir plantas de extracción
en distintas partes del país, en los próximos 10 años,
reza un comunicado de prensa fechado el 4 de junio último y
publicado en http://www.greenearthfuelsllc.com
Aída Lorenzo,
gerente de la Asociación Promotora de Combustibles Renovables,
explica que el incremento en la siembra de palma africana es real,
pero niega que la producción sea para generar biocumbustible.
"Es más rentable vender aceite comestible que biocombustible",
aclara.
Daño irreparable
Hace cinco años, la palma africana se usaba para producir aceite
comestible, pero luego de la crisis energética que afecta al
mundo, el cultivo de esta planta se vio como una alternativa, ya que
el aceite que se extrae de ella sirve para generar energía.
Para los ecologistas,
el daño es mayor que el beneficio, ya que, "para producir
de forma lucrativa estas materias, se arrasan grandes zonas de bosque
húmedo tropical. Además, las plantaciones son saturadas
de fertilizantes químicos y herbicidas que terminan contaminando
las fuentes de agua".
Olivier de Schutter,
relator especial de la Organización de las Naciones Unidas
para la Agricultura y la Alimentación, calificó —durante
la novena sesión del Consejo de Derechos Humanos, celebrada
este mes en Ginebra, Suiza— de "retrógrado"
el incentivo que EE. UU. y la Unión Europea dan a la producción
de agrocombustibles, sin criterios de sostenibilidad, ya que podría
afectar la seguridad alimentaria de los países más pobres.