Carta
a participantes en la Conferencia "Papel para el mundo, problemas
para la región"
Bruselas, Mayo 16,2007
Also
available in English
Para: Señores
y Señoras participantes de la Conferencia “Papel para
el Mundo – Problemas para la Región. Producción
sustentable de pulpa o Tiempos Violentos (en inglés hace referencia
al titulo de la película Pulp Fiction)
De: Red Latinoamericana contra
los Monocultivos de Árboles
Bruselas, 16 de mayo de 2007
En nombre de la Red Latinoamericana
contra los Monocultivos de Arboles, quisiéramos manifestar
nuestra opinión a través de esta carta que agradecemos
desde ya pueda ser difundida durante esta importante conferencia.
Tenemos una profunda preocupación
por la posible instalación en breve plazo de un número
no determinado aun de fábricas de celulosa por parte de empresas
suecas, finlandesas, noruegas y de otras procedencias en la región
Sur de nuestra América Latina, concretamente al Sur de Brasil,
Argentina y Uruguay. Hay además un fenómeno de expansión
de empresas europeas del sector forestal y de empaques como es el
caso de Smurfit Kappa, de capital irlandés y holandés
en Colombia. Es por ello que consideramos que es de suma importancia
que nuestros motivos de preocupación sean tenidos en cuenta
durante este evento.
En primer lugar, es importante
destacar la escala de estos emprendimientos y sus posibles impactos
acumulados en caso de que efectivamente se concretaran. En su mayoría
son proyectos de alrededor de 1.000.000 de toneladas de producción
de celulosa, cifra que duplica la capacidad de producción de
la mayoría de las fábricas instaladas en Europa.
Por la experiencia ya conocida
en nuestros países, podemos afirmar que hay serias deficiencias
en las evaluaciones de impacto ambiental y planes presentados por
estas empresas, entre otras:
- las evaluaciones no cumplen
con las reglas que impone el método científico: son
vagas en sus afirmaciones, contienen contradicciones y no presentan
fuentes bibliográficas que permitan constatar la veracidad
de las afirmaciones
- no incluyen, de manera clara, información sobre los posibles
efectos físicos, biológicos, sociales y de salud
- carecen de evaluaciones de riesgos y manejo de los mismos o si pueden
ser prevenidos o evitados y quiénes serán los potencialmente
afectados
- no se llevan a cabo estudios acerca de los posibles impactos sociales
negativos de estos emprendimientos, tanto en materia de previsibles
pérdidas de empleo vinculadas a los efluentes líquidos
y las emisiones gaseosas (y con fuerte olor desagradable) de las plantas
de celulosa, como de los posibles impactos sobre la salud de la población
local
- no se toman en cuenta las pérdidas de empleos legítimos
de las actividades turísticas y agropecuarias que se realizan
en las zonas donde se pretenden instalar
- se exageran los números de empleos que generarían
estos emprendimientos con fines propagandísticos (hay empresas
que hablan de 8.000, 15.000 y hasta 20.000 empleos) sin que existan
fundamentos para ello
- casi sin excepción las empresas hablan de inversiones de
más de mil millones de dólares cuando las propias empresas
afirman que el 80 % de esa inversión se realizará en
Europa.
Es también importante señalar
los impactos que las plantas tendrían en materia de uso de
la infraestructura carretera de nuestros países debido al tránsito
de cientos de camiones con cargas de 40 o más toneladas. Ya
se constatan graves impactos, tanto en los caminos rurales como en
las rutas nacionales, que deben ser sometidos a constantes reparaciones
a costa del erario público. Dichos impactos se agravarían
en caso de que se ampliara el área forestada para abastecer
a las plantas proyectadas. Al mismo tiempo, dichos impactos serían
aún más graves en los accesos a las plantas de celulosa,
provocando además congestiones en el tránsito y aumentando
las posibilidades de accidentes graves.
En muchos de nuestros países
ya se ha constatado y existe mucha documentación sobre los
graves impactos ambientales y sociales producto de las plantaciones
forestales ya existentes, que se agravarían en caso de que
la superficie plantada se ampliara a los niveles necesarios para abastecer
la serie de fábricas de celulosa que se pretenden instalar
en la región. Entre muchas otras, desalojo de la población
local, escasas oportunidades de empleo en condiciones de trabajo inadecuadas,
concentración de la tierra en manos de empresas nacionales
y extranjeras, transferencia de cuantiosos recursos económicos
de toda la población hacia el sector forestal y celulósico
a través de subsidios directos e indirectos, agotamiento y
contaminación de los recursos hídricos, degradación
de suelos, contaminación de agua y suelos por el uso masivo
de agrotóxicos e impactos graves sobre la fauna y aparición
de plagas que afectan a otras producciones agropecuarias
Existen además ya, problemas
no resueltos en torno a la instalación de la fábrica
que está construyendo la empresa finlandesa Botnia sobre el
río Uruguay:
1) Una disputa internacional entre
Uruguay y Argentina con impactos negativos en ambos países
2) Un reclamo formal de la población ribereña del lado
argentino por no haber sido consultada
3) Un cuestionamiento acerca de la legalidad del otorgamiento de zonas
francas ya otorgadas
4) Un cuestionamiento acerca de la legalidad del uso de enormes volúmenes
de agua y su posible contaminación luego de la aprobación
de la reforma constitucional del agua en las últimas elecciones
en Uruguay.
Es fundamental destacar la existencia
de una creciente oposición social a estos proyectos, tanto
en lo referente a las plantaciones a gran escala como a las plantas
de celulosa que se manifiesta en Argentina, Brasil, Chile, Colombia,
Ecuador y Uruguay, por los graves impactos ambientales y sociales,
que agravarán aun más los problemas que viven nuestros
países y nuestra gente.
Por todo lo anterior solicitamos
que no solamente tengan en cuenta nuestras voces sino que exista un
fuerte pronunciamiento de parte de ustedes contrario a la ampliación
de las áreas de monocultivos forestales y la instalación
de fábricas de celulosa en nuestros países. Necesitamos
de ustedes una firme voluntad de apoyar a los pueblos latinoamericanos
para mantener la soberanía sobre nuestra tierra, nuestros bosques,
nuestra cultura y así poder mejorar las condiciones de vida
de nuestra gente.