Granjas camaroneras industriales

La cría industrial de camarones destruye los manglares. Como resultado, las comunidades costeras pierden sus medios de vida y culturas, así como el control natural de inundaciones y el amortiguador contra las tormentas costeras que constituyen los manglares. Los productos químicos tóxicos, los antibióticos y los camarones enfermos liberados por las granjas camaroneras industriales representan un riesgo para los manglares circundantes y para la pesca artesanal.

A pesar de la vasta tala de manglares para darle paso a granjas camaroneras y la opresión de comunidades recolectoras y pescadoras, la industria accede a certificaciones.

Mientras la destrucción de territorios de bosques continúa, más promesas y programas se llevan a cabo en nombre de “enfrentar la deforestación y el cambio climático”.

El llamado ‘Carbono Azul’ surgió como un nuevo mecanismo de compensación a través de la absorción de carbono que realizan los manglares y otros territorios costeros. Sin embargo, advierten que es una estrategia para transformarlos en activos negociables en el mercado