Madereo industrial

La tala industrial abre bosques para extraer los árboles económicamente más valiosos, dejando tras de sí un rastro de caminos y destrucción. La industria maderera está asociada a menudo con la violencia, la corrupción y la ilegalidad. Los “planes de manejo sostenible”, la tala de “bajo impacto” o “selectiva” y los mecanismos de certificación solo consiguen ocultar y perpetuar esa destrucción.

Las empresas británicas no solo controlaban el 80 por ciento de las ‘tierras madereras’ establecidas en Tailandia, sino que también influyeron en la creación del Departamento Forestal Real, que llegó a tener poder absoluto sobre los bosques de la nación. Los acaparamiento masivos de tierra y varias leyes coloniales convirtieron la mitad del territorio del país en una colonia del estado central.
Lo que la historiografía llama de expansión civilizatoria o del capital es, en realidad, la invasión y desterritorialización de pueblos y comunidades con una gran violencia epistémica y territorial. Las concesiones se están haciendo sobre áreas que no son vacíos demográficos; un concepto colonial que ignora que estas zonas están ocupadas desde hace milenios.
Una Acción Civil Pública por parte de la Fiscalía de Justicia Agraria del estado de Pará en Brasil contra el Grupo Jari Celulose solicita la nulidad de parte de sus títulos de propiedad.

El Pueblo Balik sufrirá los impactos del megaproyecto pensado para construir una Nueva Ciudad Capital en Borneo, Indonesia. Sin duda, los funcionarios gubernamentales y las élites empresariales del país se encuentran entre quienes se beneficiarán. (Disponible en indonesio).

La región Sangha está bajo el control absoluto de tres concesiones con orígenes en la época colonial, que hacen uso de guardias armados para impedir que las poblaciones del bosque utilicen sus tierras.

La madera de balsa es un importante insumo de los molinos de viento y Ecuador es el mayor exportador del mundo de esta madera. La invasión de millones de molinos aerogeneradores en China, Europa y Estados Unidos significa la tala brutal de árboles de balsa.

El gobierno de Indonesia aprobó la Ley Ómnibus diciendo que es “crucial para atraer inversiones" y "crear puestos de trabajo”. La Ley es un ataque directo a los territorios y comunidades que resisten la creciente destrucción que viene ocurriendo por décadas en Indonesia. (Disponible en indonesio).

Las comunidades confrontan los desastres impuestos por las corporaciones y las élites desde hace tiempo. Para ellas, la “emergencia” ya era una realidad mucho antes del Covid-19. Sin embargo, aquellos que buscan lucrar abusan de la situación para acaparar más tierras.

Desde su primer día en el poder, el gobierno de Bolsonaro intenta desmantelar los derechos constitucionales de los Pueblos Indígenas y quilombolas en Brasil. La pandemia sirve de cobertura para intensificar aún más estos ataques.

Este artículo destaca algunos conceptos que suelen presentarse como positivos pero que en realidad sirven intereses económicos que perjudican a los bosques y comunidades.

La "conmoción" es una reacción común cuando surge una crisis ... o cuando esta sale a la luz. Pero también es una conveniente cortina de humo para los gobiernos, las instituciones financieras y las empresas, detrás de la cual han podido ocultar su responsabilidad en la actual crisis de los bosques.