Madereo industrial

La tala industrial abre bosques para extraer los árboles económicamente más valiosos, dejando tras de sí un rastro de caminos y destrucción. La industria maderera está asociada a menudo con la violencia, la corrupción y la ilegalidad. Los “planes de manejo sostenible”, la tala de “bajo impacto” o “selectiva” y los mecanismos de certificación solo consiguen ocultar y perpetuar esa destrucción.

Es imposible pensar en extracción, sin pensar en una vasta red de infraestructura complementaria y, por tanto, en una deforestación y destrucción incluso más amplia.