Madereo industrial

La tala industrial abre bosques para extraer los árboles económicamente más valiosos, dejando tras de sí un rastro de caminos y destrucción. La industria maderera está asociada a menudo con la violencia, la corrupción y la ilegalidad. Los “planes de manejo sostenible”, la tala de “bajo impacto” o “selectiva” y los mecanismos de certificación solo consiguen ocultar y perpetuar esa destrucción.

El Pueblo Balik sufrirá los impactos del megaproyecto pensado para construir una Nueva Ciudad Capital en Borneo, Indonesia. Sin duda, los funcionarios gubernamentales y las élites empresariales del país se encuentran entre quienes se beneficiarán. (Disponible en indonesio).

El gobierno de Indonesia aprobó la Ley Ómnibus diciendo que es “crucial para atraer inversiones" y "crear puestos de trabajo”. La Ley es un ataque directo a los territorios y comunidades que resisten la creciente destrucción que viene ocurriendo por décadas en Indonesia. (Disponible en indonesio).

Es imposible pensar en extracción, sin pensar en una vasta red de infraestructura complementaria y, por tanto, en una deforestación y destrucción incluso más amplia.

Mientras la destrucción de territorios de bosques continúa, más promesas y programas se llevan a cabo en nombre de “enfrentar la deforestación y el cambio climático”.

La prohibición al cultivo en barbecho de los indígenas Delang supone una amenaza a su soberanía alimentaria y entramado cultural. Esta se da a pesar del evidente rol de las empresas palmícolas en los incendios forestales en Indonesia. Pero los Delang han decidido resistir. (Disponible en indonesio).