Mercantilización de la naturaleza

Ponerle precio a partes de la naturaleza tiene una larga historia. La pérdida de bosques a gran escala y la violación de los derechos de las comunidades han sido la consecuencia de esta centenaria fiebre empresarial por la madera y la tierra. Los llamados “servicios ecosistémicos”, como por ejemplo las funciones que cumplen los bosques en los ecosistemas, son una nueva forma de continuar con la monetarización y comercialización de la naturaleza. El resultado es un mayor despojo de las comunidades que dependen de los bosques y la permanente destrucción de los territorios por parte de las empresas.

Este boletín se centra en una causa central de deforestación y del despojo a gran escala que sufren los pueblos de los bosques: la imposición de concesiones de tierras como instrumento para separar, dividir y cartografiar la tierra en beneficio de intereses económicos y políticos. Este editorial alerta sobre el acaparamiento de grandes cantidades de hectáreas para Concesiones de Carbono.
Un artículo del portal de noticias Mongabay alertó sobre el anuncio del gigante petrolero francés Total Energies de establecer una plantación de monocultivos de 40.000 hectáreas en las sabanas de la República del Congo para compensar sus emisiones.

La Cumbre de la ONU sobre Usurpación de Tierras, celebrada en Glasgow, dejó en claro una vez más que estos espacios nunca promoverán las existentes soluciones a la crisis climática.

Suzano, el mayor productor de celulosa de eucalipto, busca de financiar sus proyectos de expansión con los llamados “bonos verdes”.

Para los hombres más ricos del mundo, la crisis ambiental ya llegó. Desde huir al espacio hasta soluciones de ciencia ficción, los capitalistas buscan desesperadamente la forma de continuar con sus negocios a base de combustibles fósiles.

Empresas contaminadoras hablan sobre alcanzar “cero emisiones netas” mientras planean continuar o incluso aumentar la destrucción y explotación. Las compensaciones están al centro de esta estrategia.

El discurso del desarrollo continúa cobrando fuerza a pesar de su rol decisivo en la crisis actual así como de los millones de medios de vida que ha destruido con desplazamientos y despojo.