Mozambique: inundaciones originadas en Sudáfrica

Luego de las trágicas inundaciones que afectaron Mozambique, ya es tiempo de preguntarse qué fue lo que sucedió. ¿Por qué estas inundaciones se convirtieron en un terrible desastre? ¿Qué puede hacerse para disminuir el riesgo de que sucedan nuevamente?

David Lindley, coordinador nacional de Rennies Wetlands Project (RWP) de Sudáfrica explica que "los impactos acumulativos de las actividades humanas sin consideración por la naturaleza han convertido las recientes inundaciones de un fenómeno natural en un desastre antropogénico de enormes proporciones" . "Las inundaciones son eventos de ocurrencia natural, pero en la naturaleza existe un sistema de controles y balances que evita se transformen en un fenómeno descontrolado", señala. "Los ríos no son algo aislado sino que pertenecen a un intrincado sistema de humedales formado por 'esponjas' de praderas en la ladera alta de las cuencas, marismas, juncales y llanuras inundables en su parte media, y bosques de pantano y estuarios en la parte baja. Estos y otros tipos de humedales están conectados por ríos. Las praderas y los humedales constituyen las válvulas de seguridad de los ríos. Las pasturas son increíblemente efectivas para provocar un aumento de la infiltración en el suelo del agua de escorrentía. De ese modo disminuye el volumen de agua que va a parar directamente a los ríos y otros cursos por escorrentía en épocas de lluvia, a la vez que aumenta el nivel de la napa freática en esas mismas zonas durante los períodos secos. Cuando un río se inunda, los humedales dispersan el agua, enlentecen el flujo y absorben parte de ella como una esponja, evitando de ese modo que se den picos altos de elevada peligrosidad. Estos son responsables de la mayor parte de los daños, tales como la destrucción de puentes y las inundación de poblados enteros". Dado que aproximadamente el 50% de los humedales en Sudáfrica ha sido destruído debido a un pobre manejo del suelo, la recurrencia de devastadoras inundaciones no puede sino aumentar. A menos que se maneje de modo sustentable lo que todavía queda.

"Lo que los seres humanos hemos hecho, a partir de nuestra infinita arrogancia y falta de previsión, es alterar la integridad de nuestros humedales y con ello desequilibrar la dinámica de nuestros ríos", afirma Lindley. El RWP ha realizado una evaluación del estado de la cuenca superior del Río Sand en Mpumalanga, por ejemplo, y ha encontrado que el 80% de los humedales y la mayor parte de la pradera han sido transformados en tierras de laboreo o sobrepastoreados. Estando la parte alta de la cuenca en esas condiciones no hay que sorprenderse de que el Río Sand se haya convertido en un torrente impetuoso. En Northern Province ha sucedido lo mismo con los humedales del Río Letaba, que corre crecido y airado transportando el más importante y vital producto de exportación de Sudáfrica: el horizonte superficial del suelo. Vastas zonas de arbustales han sido sobrepastoreadas, dejando el suelo desnudo, duro y vulnerable a la erosión laminar y las inundaciones. El mismo triste destino le esperaba tarde o temprano a los tributarios que fluyen hacia el Limpopo, que se ha inundado. En todo el país las aguas de inundación ya no encuentran un lugar seguro donde dirigirse. No pueden infiltrarse en el suelo ni ser retenidas en las marismas o en las llanuras de inundación. Así crecen en proporciones monstruosas, sembrando la destrucción a su paso y descargando su enorme masa de agua y materiales en un territorio al final de la cadena: en este caso sobre el pueblo de Mozambique. Sudáfrica está externalizando los costos de su pobre manejo de suelos en perjuicio de sus vecinos".

Artículo basado en información obtenida de: "Who's to blame for the floods?" African Wildlife (South Africa) Volume 53 Number 4 1999.