Costa Rica: el beneficioso retorno del bosque

Junto al alarmante fenómeno de la destrucción de los bosques primarios en el trópico de América del Sur y Central, en Costa Rica se está dando algo positivo como lo es el incremento del área de bosques secundarios, es decir, de aquellos bosques que comienzan a regenerarse luego de haber sido sometidos a diversos grados de degradación. Estos bosques poseen un gran potencial en materia de producción de madera y de otros productos no maderables, así como en la provisión de servicios ambientales.

Una reciente investigación revela que en Costa Rica los bosques secundarios -cuya superficie alcanza las 425.000 hectáreas- constituyen el recurso forestal más abundante del país. La reconversión de bosques a pastizales para cría del ganado fue una de las principales causas de la deforestación en Costa Rica. La caída de rentabilidad de ese negocio y el consiguiente abandono de esta práctica destructiva por parte de los ganaderos ha permitido la regeneración de amplias áreas de bosques secundarios. A su vez, la implementación de programas de incentivos para la conservación de los bosques, iniciada con la Ley Forestal del año 1996, y la inclusión de los bosques secundarios dentro de un programa de pagos de servicios ambientales también han colaborado con este proceso.

El bosque secundario costarricense trae aparejados beneficios económicos. El estudio prueba que el mismo alberga diversas especies que tienen aceptación en el mercado nacional de la madera. Asimismo este bosque proporciona una variedad de productos tales como alimentos, plantas medicinales y ornamentales, miel y fibras textiles.

Pese a ello, el manejo adecuado de este recurso todavía encuentra dificultades. Por un lado, porque si bien la legislación vigente incentiva la regeneración natural en "terrenos de aptitud forestal denundados", excluye a los fragmentos menores a dos hectáreas, que son muy abundantes, con lo que se está promoviendo su eliminación, a la vez que no destina fondos para el manejo sustentable de los bosques secundarios. Por otra parte -y ésta tal vez sea la cuestión más preocupante- en la visión de los "expertos" forestales entrevistados en la investigación, subsiste una actitud más favorable a los monocultivos de gmelina que al bosque secundario como fuente de materia prima para la industria. La investigación puntualiza además que hasta ahora el estado no se ha interesado por la promoción de los bosques secundarios, actitud que deberá modificarse.

En materia ambiental, los bosques que han sido cortados y reinician su crecimiento son eficientes como sumideros de carbono, además de cumplir otras funciones ambientales. La investigación menciona que los bosques secundarios tienen una capacidad variable de fijar carbono, en función de su tasa de crecimiento y la densidad media de la madera de las especies que lo componen. Varios estudios previos en Costa Rica revelan asimismo la importancia de otras funciones ambientales de los bosques secundarios, tales como la protección de la calidad del agua, la conservación de la biodiversidad vegetal y animal y el mejoramiento de la estructura de los suelos.

El estudio de referencia confirma las conclusiones a que se arribó en el foro realizado en el norte de Costa Rica en setiembre del año pasado, en el sentido de que, a diferencia de las plantaciones, los bosques secundarios de dicha región constituyen una interesante opción para la producción de madera, a la vez que prestan valiosos servicios ambientales (ver Boletín 27 del WRM).

Dados los múltiples beneficios sociales y ambientales que los bosques secundarios pueden aportar, parece claro que una de las principales estrategias en la región debería apuntar a crear las condiciones necesarias para que el bosque vuelva a ocupar muchas de las áreas de las que fue eliminado para ser sustituido por actividades productivas que demostraron ser insustentables. Los interesados en recibir la versión completa de la investigación pueden solicitarla al Secretariado Internacional del WRM.

Artículo basado en información obtenida de: Berti Lungo, Carlo G., Transformaciones recientes en la industria y la política forestal costarricense y sus implicaciones para el desarrollo de los bosques secundarios, Tesis Magister Scientiae, Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza, Turrialba, Costa Rica, 1999.