El presente libro presenta una selección de artículos publicados en el boletín del Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM) sobre el tema certificación del Consejo de Manejo Forestal (FSC) de plantaciones forestales.
Otras informaciones
Un borrador de “Estrategia forestal revisada para el Grupo Banco Mundial” fue colocado recientemente en la página web del Banco Mundial (www.worldbank.org/forestry). Está previsto que este borrador de estrategia se discuta en un subcomité del Directorio del Banco Mundial a fines de setiembre y que sea adoptado por el pleno del Directorio a fines de 2001. Las estrategias pretenden brindar una guía al personal del Banco Mundial, pero sus recomendaciones no son obligatorias.
El Banco Mundial acaba de enviar, para discusión y aprobación, a la Junta de Directores Ejecutivos, su política “revisada” sobre reasentamientos. Los Directores Ejecutivos ya han regresado de su período de receso y es crucial captar su atención de inmediato sobre este tema, ya que creemos que la “política de reasentamientos” formará parte de su agenda en breve.
Un duro golpe han recibido los agricultores y campesinos de los valles de Tambogrande, San Lorenzo y las comunidades Locuto y Nacho Távara, ubicadas en el Departamento de Piura, ante el anuncio del Primer Ministro de Alejandro Toledo, quien señaló que el país se convertirá en líder mundial minero, sin tomar en cuenta la decisión de las poblaciones asentadas en la zona por cientos de años.
El Movimiento Mundial por los Bosques distribuyó ampliamente antes de la Conferencia de las Partes un llamamiento que fue apoyado por más de 180 personas y organizaciones durante la primer semana posterior a su lanzamiento, que entre otras cosas plantea que:
El Tercer Foro Internacional de Pueblos Indígenas y Comunidades Locales sobre Cambio Climático que tuvo lugar del 14 al 15 de julio en Bonn elaboró una declaración. Lo que sigue es una selección de algunos puntos centrales de la misma:
Esta declaración, firmada por un elevado número de organizaciones principalmente internacionales, fue lanzada durante la cumbre sobre clima de Naciones Unidas en Bonn (16-27 de julio) y advertía sobre la posibilidad de que se produjera un mayor debilitamiento y distorsión del Protocolo de Kioto en la medida en que los gobiernos intentaran ajustarse a la irresponsable posición de Estados Unidos (y un creciente número de otros países).
En los debates a nivel mundial sobre el papel de los bosques y las plantaciones en las negociaciones sobre el clima se ha prestado muy poca atención a las opiniones de los alrededor de 300 millones de personas que componen los pueblos que habitan los bosques. Estos pueblos, históricamente marginados, cuyos derechos han sido desconocidos por tanto tiempo, exigen hoy que sus opiniones sean escuchadas y que se los respete como los propietarios legítimos de los bosques que habitan.
La siguiente descripción del trabajo en las plantaciones fue escrita en 1987. Desgraciadamente, en términos generales la situación no ha mejorado demasiado y por lo tanto es aplicable a la mayoría de las plantaciones actuales.
En 1996, el Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM) y la Unión Internacional de los Trabajadores de la Alimentación, Agrícolas, Hoteles, Restaurantes, Tabaco y Afines (UITA) presentaron una declaración conjunta al Panel Intergubernamental sobre Bosques (IPF), centrada en los aspectos sociales del desarrollo de plantaciones, en la que afirman que "los trabajadores de las plantaciones están entre los más pobres y más explotados de todos los trabajadores agrícolas."
A pesar de los numerosos impactos de las plantaciones de monocultivos de palma aceitera, la industria está constantemente tratando de aumentar su productividad y reducir los costos, lo cual sólo puede llevar a aún peores impactos sobre la gente y la naturaleza. Es la lógica perversa del sistema. Dentro de esa lógica, el evidente paso adelante es la manipulación genética de la palma aceitera. No sólo para aumentar la productividad, sino también para alterar el producto final: el aceite de palma. Y ya están trabajando en esa dirección.
Durante las negociaciones internacionales sobre el cambio climático, algunos gobiernos se comprometieron a reducir las emisiones de carbono de su propio país. Esta actitud, muy alentadora desde el punto de vista del medio ambiente en cuanto a la reducción del efecto invernadero, puede llegar a ser también la peor decisión en contra del medio ambiente desde el momento que instrumentan esa reducción mediante la promoción de plantaciones de los llamados "sumideros de carbono".