Economía verde

La Economía Verde es una táctica para “limpiar” la imagen de las empresas, en vez de apuntar al capitalismo y a la dominación por parte de las corporaciones como los verdaderos agentes de la deforestación. Las falsas soluciones promovidas en el marco de la Economía Verde incluyen: la certificación, el manejo forestal sostenible, los servicios ecosistémicos, REDD+, la bioeconomía, las Soluciones Basadas en la Naturaleza y la deforestación neta cero. En lugar de detenerla, estas “soluciones” mantienen la destrucción provocada por las empresas que está causando una profunda crisis social y ecológica.

En medio de la ola de noticias sobre las inversiones en mercados de carbono, un nuevo estudio del WRM pone el foco en una iniciativa REDD que se lleva a cabo en el municipio de Portel, en el estado de Pará, en la Amazonia brasileña. El caso ilustra lo que puede llamarse “colonialismo del carbono”.
No tiene tanta importancia lo que los gobiernos acuerden (o no acuerden) en las reuniones de la ONU sobre clima para el mundo real del mercado de carbono. Las empresas, los gobiernos, las ONG conservacionistas, las consultorías, los agentes de bolsa, los bancos y muchos otros trabajan con ahínco para establecer programas de mercado de carbono como si se tratara de “el único camino a seguir”.
En 2022, el WRM conversó con varias de las autoras y autores de la publicación “15 años de REDD: un mecanismo intrínsecamente corrupto”, junto a otros aliados. El objetivo fue el de reflexionar sobre las diversas capas de impactos dañinos que REDD ha ocasionado desde hace 15 años. Aquí se presenta un resumen de cada intervención.
Los gobernantes de Brasil e Indonesia decidieron en algún momento construir una nueva ciudad capital. Mientras que los gobernantes de Brasil construyeron Brasilia hace unos 60 años, la construcción de la nueva capital de Indonesia está en marcha. Ambos proyectos refuerzan un Estado colonial, pero también revelan el papel de las luchas sociales como forma de revertir una historia de colonialismo. (Disponible en indonesio).
Explorando algunos aspectos de un reciente estudio del WRM, señalamos cómo cuatro proyectos REDD en el municipio de Portel, en el estado de Pará, en la Amazonia brasileña, refuerzan ciertas fantasías inherentes a la idea de comercio de carbono desde el mecanismo REDD.
La mayoría de las causas de la deforestación que se identificaron en un análisis mundial liderado por la ONU en 1999 aún siguen vigentes. No obstante, las ‘soluciones’ propuestas desde entonces se han convertido en nuevas causas subyacentes de la deforestación. En este escenario, los proyectos que destruyen el bosque y los proyectos ‘verdes’ dependen uno del otro para ser viables.
An investigation by SourceMaterial and Unearthed exposed some of the impacts of a major tree-planting carbon offsetting project in the Republic of Congo from oil giant TotalEnergies, which was announced at the end of 2021.
Mira la conversación con los autores de la publicación "15 años de REDD: Un mecanismo intrínsecamente corrupto". El webinario se realizó el 3 de noviembre de 2022.
El 3 de noviembre únase a la conversación sobre "15 años de REDD: Un mecanismo intrínsecamente corrupto".
Más allá del discurso que acompaña a las plantaciones industriales de árboles, las empresas siempre han buscado el control sobre las tierras fértiles de las comunidades. El modelo del monocultivo pone en peligro la supervivencia, la soberanía alimentaria y la autonomía de las comunidades, profundiza la violencia del patriarcado e impone la misma forma destructiva y opresiva de organizar la tierra que se impuso durante la época colonial.
Los habitantes de la Isla Pari ven cómo con mayor frecuencia sus casas y negocios quedan sumergidos bajo el mar. Además de sus luchas contra el turismo industrial, cuatro residentes de la isla han iniciado una acción legal contra uno de los mayores emisores de dióxido de carbono del mundo y, por lo tanto, uno de los principales responsables de su situación: la compañía de cemento Holcim.
El discurso de la 'transición energética' se ha utilizado para justificar la expansión de la frontera extractiva minera. Sin embargo, además de la contaminación local y de los impactos sobre los bosques y pueblos, la extracción y el procesamiento de minerales requieren grandes cantidades de agua, con efectos duraderos y de gran alcance en los territorios.