Plantaciones de árboles a gran escala

Las plantaciones industriales de árboles son monocultivos a gran escala, de edad uniforme y manejo intensivo, que implican grandes superficies de tierra fértil bajo el control de empresas de plantaciones. Esas plantaciones consumen grandes volúmenes de agua y para su mantenimiento se utilizan gran cantidad de agrotóxicos, que causan daños a las personas, plantas y animales que viven dentro y alrededor de las plantaciones.

El control de la tierra fue vital para los colonizadores. Era riqueza, control territorial, acceso a ‘recursos’ y mano de obra barata (y a menudo esclava). Separar a los habitantes indígenas de sus territorios fue un componente crucial que persiste hasta hoy. El efecto de esta historia sigue influyendo en el manejo de la tierra así como en los conflictos en torno a ella.
Las empresas británicas no solo controlaban el 80 por ciento de las ‘tierras madereras’ establecidas en Tailandia, sino que también influyeron en la creación del Departamento Forestal Real, que llegó a tener poder absoluto sobre los bosques de la nación. Los acaparamiento masivos de tierra y varias leyes coloniales convirtieron la mitad del territorio del país en una colonia del estado central.
Lo que la historiografía llama de expansión civilizatoria o del capital es, en realidad, la invasión y desterritorialización de pueblos y comunidades con una gran violencia epistémica y territorial. Las concesiones se están haciendo sobre áreas que no son vacíos demográficos; un concepto colonial que ignora que estas zonas están ocupadas desde hace milenios.
Muchas concesiones para plantaciones de palma aceitera en África Occidental y Central se crearon sobre tierras robadas a las comunidades durante las ocupaciones coloniales. Tal es el caso en la RDC, donde la empresa Unilever inició su imperio de aceite de palma. Hoy estas plantaciones siguen siendo lugares de pobreza y violencia constantes. Es hora de poner fin al modelo colonial de concesiones y devolver la tierra a sus auténticos dueños.
Los movimientos coloniales y anticoloniales han moldeado los modelos e impactos de las concesiones en el sudeste asiático. En algunos casos las comunidades han sufrido despojos disfrazados de concesiones. En otros, las concesiones son parte de una reconcentración de la tenencia de la tierra. De una u otra manera, el modelo de concesión encaja en las ideologías de modernización.
Una Acción Civil Pública por parte de la Fiscalía de Justicia Agraria del estado de Pará en Brasil contra el Grupo Jari Celulose solicita la nulidad de parte de sus títulos de propiedad.
Un artículo del portal de noticias Mongabay alertó sobre el anuncio del gigante petrolero francés Total Energies de establecer una plantación de monocultivos de 40.000 hectáreas en las sabanas de la República del Congo para compensar sus emisiones.
En este día, compartimos una serie de artículos que denuncian las violencias hacia las mujeres y reivindican sus luchas en distintos países del Sur global.
(Sólo disponible en francés) Polices et militaires tirent à balles réelles sur des ouvriers de la Société FERONIA/PHC en grève à la plantation de Boteka
Les invitamos a reflexionar junto a una militante que desde sus procesos de lucha en Brasil, explora los procesos de resistencia y los desafíos que enfrentan.
El gobierno argentino sigue subsidiando plantaciones industriales de árboles, ahora además como política contra el cambio climático. Desde despojos y apropiaciones de tierras hasta deforestación e incremento de incendios, los pinos vienen devastando territorios y comunidades.
La falsa idea de que las plantaciones industriales son una solución a la crisis climática es una oportunidad excelente para fondos de inversión como Arbaro, que acceden al escaso financiamiento climático para expandir destructivos monocultivos.