Plantaciones de árboles a gran escala

Las plantaciones industriales de árboles son monocultivos a gran escala, de edad uniforme y manejo intensivo, que implican grandes superficies de tierra fértil bajo el control de empresas de plantaciones. Esas plantaciones consumen grandes volúmenes de agua y para su mantenimiento se utilizan gran cantidad de agrotóxicos, que causan daños a las personas, plantas y animales que viven dentro y alrededor de las plantaciones.

Esta publicación denuncia las afirmaciones más engañosas que usan actualmente las empresas de plantaciones. El material está basado en el informe “Diez respuestas a diez mentiras”, escrito por Ricardo Carrere en 1999.
Las comunidades quilombolas de Sapê do Norte, Brasil, viven un proceso violento ante la expansión de los monocultivos de eucalipto a gran escala. Después de muchas dificultades, iniciaron un proceso para recuperar sus tierras y el agua en sus territorios. Y la lucha por recuperar lo que les pertenece continúa. WRM dialogó con dos activistas quilombolas para reflexionar sobre este difícil pero fértil proceso de resistencia.
La producción industrial de aceite de palma en África Occidental y Central está controlada principalmente por cinco multinacionales y podría dar lugar a una expansión continua. Las plantaciones están acaparando grandes extensiones de tierra. La tierra y el agua son interdependientes, pero la crisis del agua no existiría si las empresas no hubieran arrebatado la tierra a las comunidades.
No hay otro cultivo que en la última década haya crecido más rápido a escala mundial que el aceite de palma. Esta expansión deja una larga secuela de destrucción y conflictos en torno a sus gigantescas áreas de plantaciones, desde el sudeste asiático hasta África occidental y central. Estas tierras acaparadas también se llevan sus fuentes de agua.
Los combustibles fósiles son la causa principal del caos climático – pero las condiciones para esta crisis han sido creadas por las interconexiones y dependencias entre el colonialismo, el racismo, el patriarcado y la explotación de clases. Por tanto, abordar el caos climático es abordar las desiguales relaciones de poder en las que se basa el capitalismo con su dependencia de combustibles fósiles.
Productores Independientes de Piray (PIP) en Misiones, Argentina, se conformó en 2005 para frenar el avance del monocultivo de pinos de la multinacional Arauco, y recuperar la tierra. El WRM conversó con Miriam Samudio, una referente de la familia de PIP, para reflexionar sobre el proceso de lucha y los aprendizajes adquiridos.
El río Mekong, que en sus casi 5.000 km. atraviesa seis países y sostiene la vida y las formas de sustento de millones de personas, está gravemente amenazado debido a la constante construcción de mega represas. Las comunidades resisten lo que podría ser la lucha final para salvar lo que resta del río... y de sus vidas.
La palma aceitera en Brasil se viene extendiendo sobre todo en el estado amazónico de Pará. BBF (Brasil BioFuels), la mayor empresa en Brasil, tiene acusaciones por crímenes ambientales y violencia contra comunidades, como la comunidad de Virgílio Serrão Sacramento, vinculada al Movimiento de Pequeños Agricultores (MPA).
En Indonesia, más de 10 millones de hectáreas están controladas por la industria de la celulosa y el papel, principalmente por dos gigantes empresariales: APP y APRIL. A pesar de que sus compromisos para proteger bosques y turberas, ambas siguen vinculadas a la deforestación, los incendios forestales y a un modelo de negocios que conlleva violencia, así como la criminalización y el desalojo de las comunidades del bosque. (Disponible en indonesio).
Actualmente existen en Ecuador 270 000 hectáreas de tierras con plantaciones de palma aceitera, siendo Esmeraldas la región con mayor expansión. Los contantes procesos de resistencia de las comunidades La Chiquita, Guadualito y Barranquilla de San Javier siguen generando indignación y solidaridad entre pueblos e internacional.
Una conversación con el presidente de la Asociación Quilombola de Volta Miúda y de la Cooperativa Quilombola del Extremo Sur de Bahía reveló cómo Suzano, la mayor empresa de papel y celulosa del mundo, sigue operando con graves violaciones e ilegalidades. Las comunidades siguen luchando por recuperar sus tierras.
Más de 50 organizaciones, redes y movimientos de Brasil y del mundo denuncia la liberación al medio ambiente y el uso comercial de un nuevo eucaliptus transgénico de la empresa brasilera Suzano Papel e Celulose.