Producción de energía a gran escala

La quema de petróleo, carbón y gas natural está causando un caos climático. La extracción de estos combustibles fósiles y, cada vez más, el uso de energía geotérmica y de biomasa, entre otras, también destruyen medios de subsistencia y bosques. Las empresas del sector energético exigen sistemáticamente a los Estados que repriman con violencia la resistencia de las comunidades. Los combustibles fósiles, en particular, han dejado un rastro de destrucción y opresión violenta, mientras que un pequeño número de empresas han embolsado ganancias astronómicas.

La declaración exhorta a los movimientos climáticos, ambientales y de justicia social a rechazar las “Soluciones Basadas en la Naturaleza” y todos los mecanismos de compensación porque no están concebidos para resolver la crisis climática. Permanece abierta para firmar hasta fines de 2021.

Este artículo resalta voces de Justiça Ambental! (JA!), Mozambique, y la alianza ecofeminista africana WoMIN.

Estas empresas extractivas han destruido y contaminado vastos territorios y su devastación continúa. Sin embargo, ahora presentan estrategias climáticas centradas en la protección de bosques y la plantación de árboles.

La crisis en Venezuela de 2013 al 2021 ha generado el colapso de una nación que había sido construida en torno al petróleo en los últimos 100 años. Esto ha configurado un escenario donde emerge un extractivismo predatorio.

Invitamos a organizaciones de Brasil, y también de otros países, a firmar esta carta -hasta el 21 de septiembre- para fortalecer nuestra lucha y resistencia contra los impactos de las corporaciones en nuestros territorios.

Las comunidades confrontan los desastres impuestos por las corporaciones y las élites desde hace tiempo. Para ellas, la “emergencia” ya era una realidad mucho antes del Covid-19. Sin embargo, aquellos que buscan lucrar abusan de la situación para acaparar más tierras.

Miembros del Comité Asesor del WRM fueron invitados a contribuir en este Boletín especial con reflexiones sobre la situación devastadora de profundización de injusticias que las comunidades del bosque y familias campesinas alrededor del mundo vienen confrontando con la pandemia.

Este editorial busca alertar sobre las agendas de las empresas que dominan los procesos internacionales relacionados con los bosques, los cuales parecen estar entrando en nuevas fases. Las decisiones adoptadas tienen impactos muy reales en las comunidades de los bosques.