La necesidad de incorporar el tema del cambio climático a los programas de las organizaciones populares

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La Conferencia de las Partes del Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático se reunirá en Milán, Italia, del 1 al 12 de diciembre. Desafortunadamente, las expectativas de que de la reunión surjan propuestas positivas son extremadamente bajas, dado que el proceso en su conjunto ha pasado a centrarse más en el comercio de emisiones de carbono que en abordar el tema del cambio climático. A menos que la presión pública obligue a los delegados gubernamentales a cambiar de curso en la dirección correcta, la reunión se centrará mayormente en la búsqueda de fórmulas para hacer dinero.

La presión pública es sin embargo aún insuficiente. La razón principal para que eso sea así es que el problema del cambio climático es presentado como un tema extremadamente complicado, perteneciente por ende al ámbito de los expertos. Quienes son o serán más afectados por el cambio climático son así dejados enteramente fuera del proceso. Para empeorar las cosas, muchas ONGs que participan en estas reuniones internacionales han adoptado la jerga del proceso sobre clima y parecen incapaces o no deseosas de compartir su conocimiento con el común de la gente. Le cuentan a la gente sobre el CMNUCC, COP, MDL, JI, PCF, LULUCF, "sumideros", "fuentes", "aire caliente" y obviamente nadie puede entender una palabra de lo que están diciendo. Si su objetivo es el de desempoderar a la gente, entonces están haciendo un excelente trabajo.

En ese contexto, en este boletín hemos intentado aportar a l@s lector@s información y análisis detallados de una manera comprensible. Entender el problema es el paso previo necesario para involucrarse y hacer algo y esperamos que este boletín sea una herramienta útil para empoderar a la gente proveyéndola de la información necesaria.

El primer artículo se centra en explicar qué es el cambio climático, por qué está ocurriendo y cuáles pueden ser sus consecuencias. El siguiente contiene una descripción de la historia del proceso de las Naciones Unidas y el apoderamiento del mismo por grandes empresas deseosas de que nada cambie. Esos y otros actores relevantes son analizados en detalle en el siguiente artículo (los malos de la película), así como las políticas de mercado que permiten que esas mismas empresas continúen destruyendo la Tierra. El próximo artículo se centra en los actores (mayormente invisibles para los negociadores del proceso) que están realmente haciendo algo para evitar el desastre climático, a cuyo frente se encuentran los pueblos de los bosques y las comunidades locales rurales y urbanas. Finalmente, el boletín aporta algunos ejemplos del tipo de "soluciones" que están siendo instrumentadas por los gobiernos y las empresas.

Luego de leer el boletín, aspiramos a que más gente se dé cuenta de que tod@s necesitamos participar de una u otra forma para enfrentar el problema del cambio climático. Al mismo tiempo, que se haga conciencia de que tod@s tenemos el derecho de hacerlo, independientemente del nivel de "experticia" que podamos tener: el cambio climático afectará a expertos y no expertos por igual. De hecho, muchos supuestos expertos deberían tratar de aprender de las luchas que están siendo llevadas a cabo por pueblos de los bosques contra la explotación petrolera y de las comunidades locales que luchan contra la contaminación urbana, en lugar de plantear inútiles y complicadas soluciones centradas en mecanismos de mercado.

No es preciso que las personas y organizaciones de la sociedad civil se conviertan en "expertos" para involucrarse. El tema es en realidad bien sencillo y también lo son las soluciones: no extraer más combustibles fósiles de la tierra (que implica encontrar fuentes alternativas de energía) y detener la deforestación. Lo que es sin embargo necesario es que el tema del clima sea incorporado a los programas de la multiplicidad de organizaciones que trabajan sobre todos los tipos de temas imaginables, desde derechos humanos a conservación de la biodiversidad, de la agricultura a la contaminación industrial, de los derechos de los pueblos indígenas a las comunidades urbanas pobres. Sólo cuando esto comience a suceder podrá la Tierra y sus habitantes humanos y no humanos tener una posibilidad de sobrevivir.