Brasil: el Parque Nacional Monte Pascoal pertenece a los Pataxó

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Cuando los conquistadores europeos llegaron a América hicieron una clara distinción entre los blancos, los negros y los indígenas. Mientras que los primeros fueron considerados seres humanos, los esclavos africanos fueron declarados animales. Si bien los indígenas fueron declarados humanos, fueron considerados como niños cuyas vidas debían ser gobernadas por los adultos, vale decir por aquellos de descendencia europea.

Hoy en día nadie apoyaría abiertamente esta clasificación. Sin embargo de hecho esta forma de pensar está lejos de haber desaparecido. El caso del pueblo indígena Pataxó en el estado de Bahía, Brasil, constituye uno de los muchos posibles ejemplos. A ellos les fue quitado completamente su territorio en 1951 -luego de la masacre de la mayor parte de su pueblo- y gran parte del mismo fue declarado Parque Nacional, al tiempo que el resto fue distribuido entre los ganaderos. El 19 de agosto de 1999, los Pataxó decidieron recuperar sus territorios tradicionales y tomaron el Parque Nacional Monte Pascoal (ver Boletín 26 del WRM). La sociedad brasileña reaccionó de diversas maneras. Algunas relativamente pocas organizaciones e individuos expresaron su incondicional apoyo a dicha acción, basados en el sencillo hecho que los Pataxó son los dueños por derecho del Parque. Una gran parte de la población optó por oponerse, por ignorar o por apoyar condicionalmente la acción. La explicación de esta reacción puede encontrarse en el profundo racismo que todavía prevalece en relación con los pueblos indígenas. Aún algunas organizaciones bien dispuestas hacia el tema de los pueblos indígenas parecen desconfiar de la capacidad de los Pataxó para conservar el parque. Aparentemente la conservación de éste es para ellos más importante que la justicia. Lo que es más importante: parecen seguir viendo a los Pataxó como niños que necesitan ser guiados por los adultos. ¿No es esto racismo?

En un país destructor de sus bosques, como es Brasil, nadie puede culpar a los indígenas por haber sido protagonistas en este sentido. Por el contrario, ellos han sufrido los impactos, viendo sus vidas y medios de subsistencia gravemente afectados por la deforestación y la degradación de los bosques. El hecho de que Monte Pascoal -parte del territorio de los Pataxó- todavía tenía grandes superficies de bosque cuando fue declarado tal, constituye una prueba de ello. Pero ahora muchos están preocupados de que en manos de los "indios" ahora el Parque puede ser destruido. Esto requiere de dos aclaraciones. Por un lado, debe señalarse que los Pataxó -dueños por derecho de esas tierras- poseen los mismos derechos legales que otros brasileños tienen a cortar los bosques. Por otro lado, los Pataxó han declarado que es su propósito conservar el bosque, de modo que no hay razón para creer que no actuarán de acuerdo con esa intención.

Monte Pascoal significa mucho para los Pataxó: significa la recuperación de su territorio ancestral y la posibilidad de lograr nuevamente su dignidad como pueblo. El Parque también significa mucho para los conservacionistas, que lo consideran uno de los pocos remanentes de la prácticamente desaparecida Mata Atlántica. Asimismo, el Parque es un símbolo del "descubrimiento" del Brasil por parte de los portugueses hace 500 años. De modo que los Pataxó han puesto sobre la mesa temas cruciales a ser abordados por el conjunto de la sociedad brasileña: justicia; igualdad entre indígenas y otros pueblos; la conservación y la gente; "descubrimiento", encuentro o conquista; racismo; genocidio.

Los Pataxó necesitarán mucho apoyo a nivel internacional, nacional y local. Ellos están enfrentando a un gran número de fuerzas que habrán de utilizar todos los medios posibles para derrotarlos. Por ejemplo, recientemente el gobierno dejó de asignar fondos al grupo de trabajo de la propia agencia oficial a la que se había asignado la tarea de demarcar el territorio de los Pataxó. Le concedió tierras a campesinos sin tierra en el territorio Pataxó, con el fin de generar conflictos entre ambos grupos. Los ganaderos que ocupan predios alrededor del Parque son responsables por incendios anuales, que inevitablemente afectarán al mismo, tal como ha sucedido en el pasado. El gobierno puede decidir no brindar apoyo para combatir los incendios, con el propósito de mostrar la supuesta incapacidad de los Pataxó para preservar el bosque.

Este no es un tema de conservación versus destrucción. Es cuestión de reparar una injusticia y de reconocer el derecho de los Pataxó a manejar su territorio. Ellos están realizando un llamado a organizaciones, la Iglesia, parlamentarios, organismos municipales, estatales y federales, y a individuos preocupados, en busca de ayuda para "construir el futuro de nuestro pueblo en nuestro territorio tradicional . . . que es el único lugar posible donde construir nuestro futuro con dignidad".

Quienes deseen apoyar la lucha de los Pataxo pueden ponerse en comunicación con ellos a través de CIMI-Equipe Extremo Sul.