“¿Alguien podría imaginar que los teléfonos celulares están manchados de la sangre de 3,5 millones de muertos desde 1998? ¿Y que lo mismo ocurre con los video juegos infantiles? ¿Y que las mega-tecnologías contribuyen a la depredación de los bosques y a expoliar los ricos recursos naturales de pueblos paradójicamente empobrecidos?” Así comienza este artículo escrito en 2003 que denuncia la violencia de la explotación minera del “coltán” en la República Democrática del Congo (RDC) y señala a los verdaderos actores que están detrás del conflicto que sigue activo en el país. La RDC, principal productora mundial de este mineral, sigue siendo hoy uno de los principales productores de diversos minerales estratégicos para la supuesta ‘transición energética’. Más de 20 años después, la disputa por los minerales sigue alimentando un conflicto sangriento en el país. Y el análisis político que presenta dicho artículo sigue siendo actual: “por detrás del mito de las rivalidades étnicas se esconden las antiguas potencias coloniales que continúan saqueando las riquezas del África postcolonial”. El artículo también señala: “por detrás de los Estados, son las empresas las que se reparten la zona”. A finales de 2025, uno de los actores que operan entre bastidores en este conflicto logró extender su control, avanzando sobre la soberanía del país: la República Democrática del Congo firmó un acuerdo con Estados Unidos que garantiza a este país acceso prioritario a minerales críticos para su industria y su ‘transición energética’. Vale la pena leer el artículo para comprender mejor este violento conflicto que sigue afectando la vida de diversas comunidades en la RDC.
Referencia:
(1) El acuerdo entre Estados Unidos y la República Democrática del Congo (RDC) sobre minerales críticos está disponible en: Acuerdo de Asociación Estratégica entre el Gobierno de los Estados Unidos de América y el Gobierno de la República Democrática del Congo.