Senegal: proyecto de mujeres restaura la naturaleza beneficiando a la comunidad

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Dos ecosistemas naturales diferentes conforman la reserva natural de Popenguine-Guéréo, situada a 45 kilómetros al sur de Dakar, capital de Senegal: una parte continental de colinas recortadas que constituye un bosque primario y una franja marítima compuesta principalmente por un hábitat rocoso, zona de desove para los peces.

La zona fue clasificada como reserva natural en 1986 a fin de rehabilitarla de la degradación producida por la deforestación, el agotamiento de las praderas y las sucesivas sequías que han llevado a una pérdida importante de la biodiversidad.

A su vez, en 1987 y como respuesta de la comunidad, 116 mujeres crearon de forma voluntaria y espontánea el RFPPN (Colectivo de mujeres de Popenguine para la protección de la naturaleza) como forma de contribuir a la realización de objetivos de conservación y restauración de la biodiversidad de la zona. Estas mujeres han arriesgado su reputación e incluso sus matrimonios, porque han empleado su tiempo y energía en crear una reserva natural para la comunidad, cuando, a ojos de sus vecinos, debían dedicarse a los deberes domésticos de esposas y madres senegalesas. Pero las dinámicas mujeres de la aldea de Ponpenguine y sus alrededores han acabado convenciendo a sus detractores. Lentamente fueron demostrando que podían regenerar y conservar su ambiente, alentar el ecoturismo, asegurar la repoblación forestal y la supervivencia de la flora y de la fauna y beneficiar a toda la comunidad.

Año tras año se fueron introduciendo miles de árboles de la flora indígena. Lentamente se fue reconstruyendo la fauna y fue así que reaparecieron 195 especies de pájaros, antílopes gerogríficos, duikers o pequeños antílopes grises, chacales rayados, mangostas, gatos de algalia, monos de la familia de los callithrix (titíes o tamarinos).

Con el tiempo, los objetivos estrictamente ambientales evolucionaron hasta integrar también las demandas de orden socioeconómico de las mujeres involucradas (generación de ingresos, resolver la demanda de cereales y combustible, entre otras). Se constituyó así un programa de desarrollo sustentable que prescinde de los modelos impuestos desde afuera y por el contrario se basa en la conservación del ambiente local a partir de un enfoque empírico creado desde la base.

Desde 1995, el grupo logró extender su acción y conjugar esfuerzos para restaurar un espacio vital de aproximadamente 100km2, denominado Espacio Comunitario Ker Cupaam, en homenaje al espíritu femenino protector del lugar. Este espacio comprende en total la Reserva de Popenguine-Guéréo y los territorios de ocho aldeas que rodean a la reserva. Las aldeas están representadas por los GIE (Grupos de interés económico de las mujeres) que conforman el colectivo COPRONAT, con 1555 miembros, para la protección de la naturaleza.

El programa actual del RFPPN se articula en torno a:

a) Gestión de la restauración del bosque: creación en cada aldea de viveros de especies indígenas maderables como fuente de energía, y árboles frutales y plantas ornamentales para la venta; manejo del bosque de la aldea, creación de una red de distribución de combustibles para evitar la tala de especies maderables.

b) Gestión de la salud: organización de la recolección y clasificación de los residuos domésticos, tratamiento y transformación en compost, construcción de letrinas.

c) Gestión alimentaria: creación de bancos de cereales y huertas familiares.

d) Formación en gestión comunitaria de zonas protegidas: formación en torno a tratamiento de la basura, horticultura y gestión de espacios naturales, iniciación en informática, hotelería, construcción de un centro de formación, equipamiento informático y audiovisual, con miras también a capacitar a los jóvenes.

e) Gestión en turismo: Ampliación y equipamiento de la zona de camping turística.

Para revertir la erosión, se construyen cordones de piedras y presas de contención para disminuir la velocidad de las aguas pluviales. También se pusieron como objetivo la rehabilitación de los manglares del lago Somone, en el límite sur del territorio.

Las mujeres de Popenguine muestran orgullosas su trabajo, los lustrosos manglares y la laguna bien llena, a pesar de las escasas lluvias. Hace una década la regeneración del lago Somone y la región de Popenguine era un sueño. Woulimata Thiaw, presidenta del colectivo de mujeres, está orgullosa de los frutos de su trabajo. Repite, sonriendo, que el éxito ha tenido un precio: el trabajo duro, y que desarrollo sustentable significa "ser consciente siempre de las efectos de nuestros actos en el futuro y en el futuro de nuestros hijos y nuestros nietos. Eso es sustentabilidad, las decisiones que nosotros tomamos. Tenemos que estar seguros de que hay continuación".

Artículo elaborado en base a información obtenida de: "Ker Cupaam: ejemplo para el desarrollo sostenible", enviado por Liliana Marcos Barba, Canal Solidario, lilianita_81@hotmail.com ; Cultivant la Diversité - Afrique de l'Ouest, La gestion de l'espace communautaire Ker Cupaam, http://www.grain.org/gd/fr/case-studies/cases/wa-abstract-senegal-fr.cfm ; Etude de cas, La Réserve Naturelle de Popenguine (Sénégal) : une expérience de développement durable basée sur la conservation de la biodiversité, Paul Ndiaye, http://www.cdr.dk/sscafrica/ndi2-f-s.htm