Taiwán: el “desarrollo” está destruyendo los manglares

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Taiwán tiene muchos ecosistemas diferentes. Debido a su ambiente y topografía de gran complejidad, la isla es extremadamente rica en vida animal y vegetal. En tierra hay bosques tropicales costeros, bosques latifoliados de follaje perenne, bosques mixtos de coníferas y latifoliados, bosques de coníferas y praderas. En cuanto al agua, la isla tiene ríos, pantanos, lagos, estuarios, costas marítimas, arrecifes de coral, así como importantes humedales.

A pesar de su pequeño tamaño, Taiwán tiene bastantes zonas de humedales, entre las que se cuentan los lagos Yuanyang, Takui y Hsiaokui, los pequeños lagos de Taoyuan, el pantano de Kuantu, la isla Luchou en Wuku y los manglares costeros. Los humedales incluyen lagos, pantanos y otras zonas inundadas permanente o intermitentemente. Los manglares de Taiwán se concentran en las zonas costeras del sudoeste: hay nueve en el norte, cinco en el centro y no menos de diecisiete en el sur, con lo que el total de manglares en toda la isla asciende a veintidós.

La mayor parte de los bosques de mangle de Taiwán se sitúa en la línea costera occidental. Hace dos décadas los manglares, compuestos de seis especies diferentes de mangle, cubrían extensas superficies de tierra. Hoy quedan apenas cuatro especies, en sitios cada vez más reducidos.

En el pasado, los manglares fueron disminuyendo a causa del uso excesivo y la pérdida de humedales por la expansión e intensificación de la agricultura, pero hoy las amenazas de devastación las plantean actividades como la piscicultura, la construcción de puertos, los esfuerzos para ganarle tierra al mar, las zonas industriales, el turismo, la contaminación ambiental, la expansión de las zonas residenciales y el desarrollo de obras de infraestructura.

Los grupos locales que trabajan en la protección de manglares y humedales están instrumentando iniciativas de conservación, y los gobiernos locales de las zonas de manglares están convirtiendo los manglares en bosques de protección contra el viento, pero los manglares siguen sufriendo daños y disminuyendo rápidamente como resultado del modelo de desarrollo predominante. Por lo tanto, la protección de los manglares en Taiwán exige importantes cambios en el desarrollo económico para que éste sea compatible con los esfuerzos realizados en pos de la conservación.

Artículo basado en información de: “Conservation of Mangroves in Taiwan”, MAP News, edición 154, 24 de abril de 2005, enviado por Alfredo Quarto, MAP, correo-e: mangroveap@olympus.net