República Centroafricana

De cómo el secretismo y la conspiración en la industria de la palma aceitera son una catástrofe para los bosques de la cuenca del Congo.
En solidaridad con la Jornada Mundial de la Lucha Campesina. Un día para recordar, acentuar y movilizarnos contra la persecución y violencia que las campesinas y campesinos sufren a diario a nivel mundial.
Un nuevo informe de la ONG Survival International documenta graves casos de abusos generalizados y sistemáticos contra los derechos humanos desde 1989 hasta la fecha en Camerún, República del Congo y República Centroafricana, por parte de guardaparques financiados y equipados por World Wildlife Fund (WWF ) y Wildlife Conservation Society (WCS), la organización matriz del zoológico Bronx de Nueva York.
El informe tiene como objetivo llamar la atención sobre las violaciones y las amenazas a las que se enfrentan los defensores del medio ambiente en África Central, y específicamente en la Cuenca del Congo. El informe se basa en dos estudios. El primero se refiere al marco jurídico para la protección de los defensores del medio ambiente en el África central. El segundo se centra en la inclusión de los derechos de las comunidades en los países de África central.
Un video producido por GRAIN muestra que las mujeres rurales en África occidental están empeñadas en proteger la producción de aceite de palma tradicional frente a la destructiva expansión de las plantaciones industriales de palma. Vea el video aquí: https://www.grain.org/es/article/entries/5484-video-las-mujeres-de-africa-occidental-defienden-el-aceite-de-palma-tradicional
Un informe de Rainforest Foundation UK revela cómo los intentos de manejo comunitario del bosque en la cuenca del Congo no han conseguido, hasta el momento, transferir derechos sustanciales ni aportar beneficios a las comunidades locales. Sólo alrededor del 1% del total de la Cuenca del Congo está bajo el control o la gestión formal de comunidades locales, mientras que el madereo a escala industrial representa, con mucho, el mayor uso de la tierra en la región.
En 2013, la República Centroafricana se vio inmersa en un conflicto que ha costado más de 5.000 vidas y ha desplazado a más de un millón de personas. Cuando el grupo insurgente Seleka tomó el poder en un sangriento golpe de Estado, los rebeldes Seleka fueron enviados a los bosques tropicales del país. Allí establecieron lucrativos acuerdos con las empresas madereras, que ayudaron a financiar una encarnizada campaña de violencia contra la población del país.