Malasia

Un artículo académico de Janina Puder expone cómo la industria palmícola en Malasia depende en gran medida de la mano de obra barata de los trabajadores migrantes para que el aceite de palma siga siendo rentable y competitivo a nivel mundial.
El gobierno de Malasia califica las restricciones de la Unión Europea sobre los combustibles a base de aceite de palma como una amenaza para miles de pequeños propietarios que dependen de la industria. Sin embargo, ¿será que la mayoría de los pequeños agricultores y trabajadores de la palma de aceite obtienen un ingreso considerable?
Tres cuartas partes de las concesiones de palma aceitera en Indonesia y la isla de Borneo en Malasia, certificadas por la Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible (RSPO), ocupan tierras que eran bosques y/o hábitats de vida silvestre hace tan solo 30 años.
Es imposible pensar en extracción, sin pensar en una vasta red de infraestructura complementaria y, por tanto, en una deforestación y destrucción incluso más amplia.
Después de la cancelación de la mega represa de Baram en 2016, los habitantes de Long Liam, quienes estaban entre los miles que se opusieron a la construcción de la mega represa, unieron fuerzas para instalar la tan ansiada fuente de energía para su comunidad
Un artículo de la investigadora Carol Yong analiza críticamente los problemas de desplazamientos inducidos por las represas y el reasentamiento de comunidades indígenas en Malasia desde una perspectiva de género.
Mientras la destrucción de territorios de bosques continúa, más promesas y programas se llevan a cabo en nombre de “enfrentar la deforestación y el cambio climático”.
Millones de hectáreas de zonas boscosas en Malasia han sido elegidas para desarrollar plantaciones de monocultivos - incluyendo plantaciones forestales -, aunque muchas de ellas aún no se han establecido en su totalidad. Todavía es posible detener la destrucción
Después de dos años de lucha contra la extracción maderera en su bosque, el pueblo Penan de Long Tevenga, en el norte de Sarawak, obtuvo una gran victoria. Los Penan trataron de evitar que la empresa maderera ingresara al bosque instando una barricada en la carretera, y el pasado mes de agosto construyeron una casa que atraviesa la carretera. La compañía no tenía manera de pasar.
Lanzada por la organización tailandesa TERRA, esta publicación registra la historia de las comunidades ribereñas del Mekong en 25 subdistritos de 7 provincias del noreste de Tailandia (Isaan). Su objetivo es retratar vívidamente los conocimientos forjados de manera única y exclusiva por el mayor río internacional del sudeste asiático, el Mekong.
El 21 de marzo de 2017, la Asociación de Consumidores de Penang (CAP) y Sahabat Alam Malaysia (SAM), dos ONGs de Malasia, se unieron a la acción mundial contra la definición de bosques de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Alrededor de 200 grupos han renovado el reclamo a la FAO de que enmiende su engañosa definición de bosques, que ha permitido la expansión de las plantaciones industriales de árboles.