Brasil - Acumulando más dinero por hacer lo mismo: La financierización de los monocultivos de eucaliptos de la empresa Fibria

 

Una noticia a primera vista extraña circuló en Brasil en 2013: La empresa Fibria, una de las mayores productoras mundiales de celulosa de madera de monocultivos de eucalipto, que tiene casi 1 millón de hectáreas de tierras en Brasil, habría vendido 210 mil hectáreas de “sus” tierras a la empresa Parkia Participações. Además de esto, cuando la prensa brasileña informó sobre la venta, la empresa Fibria dijo que pretendía vender, de esta misma forma, casi la mitad de sus tierras en Brasil, o sea, algo como medio millón de hectáreas (1). La pregunta por lo tanto es, ¿por qué una empresa que, como todas las del sector, siempre buscó apropiarse de más y más tierras para plantar eucalipto, estaría dispuesta hoy en día a ceder esas tierras? ¿Cómo funciona esto?

¿Por qué el desprenderse de tierras puede ser un buen negocio?

Un primer elemento para explicar porqué esta venta puede ser un excelente negocio - por lo menos a corto plazo - para Fibria es que ella recibió con la transacción un valor de R$1,65 mil millones (aproximadamente US$ 695 millones), de los cuales R$ 1,4 mil millones fueron al contado. Este dinero ayudó a la empresa a reducir su endeudamiento (2). Esta dijo en un comunicado: “Esta transacción está en línea con la estrategia de la empresa de fortalecer su estructura de capital", añadiendo que la transacción también “posiciona a Fibria en un nuevo ciclo de crecimiento”. (3) Según el director de la empresa, el contrato con la empresa Parkia tiene además el objetivo de garantizar su proyecto de expansión, que en este caso se trata de una nueva línea de producción en Três Lagoas en Mato Grosso do Sul (4).

Es importante destacar que la venta no significó que Fibria hallase dejado de plantar eucalipto en las tierras que se vendieron. Según consta en el contrato, las empresas Parkia y Fibria tienen la intención de continuar plantando eucalipto para la producción de celulosa. Ambas pretenden beneficiarse: Fibria se quedaría con el 60% de la madera, y Parkia con el 40%, teniendo Fibria el derecho de comprar esa madera de vuelta con valores pre-definidos, y sirviendo también como una especie de “alquiler” pagado a los inversores por continuar usando las tierras, explica Fibria. (5)

Otro beneficio, señalado por la propia Fibria, es que con este negocio, el impuesto que se paga sobre las tierras se transforma para Fibria en un “gasto deducible”. Fibria afirma que la “utilización de las pérdidas fiscales vuelven a cero el pago de impuestos de renta (IR) sobre la ganancia de capital”. O sea, se trata de un negocio que ayuda a la empresa a pagar menos impuestos, recordando que empresas como Fibria, dentro y fuera de Brasil, por tratarse de empresas exportadoras, ya tienen incentivos y exenciones fiscales. (6)

¿Cómo esto también puede ser un buen negocio para quien compra las tierras?

Aún habiéndole pagado R$ 1,4 mil millones al contado a Fibria, ¿se habrá beneficiado o se beneficiará también la empresa Parkia con dicho negocio? Es obvio que el beneficio para Parkia no es inmediato, y que pudo pagar al contado porque su poder de compra se basa en el hecho de tener inversores que, juntos, aportan un capital financiero suficiente. Cabe destacar que desde la última crisis económico-financiera del 2008, fondos de inversión, como los de pensión, han buscado nuevos mercados para invertir. Invertir en tierras en países del sur, como en Brasil, en plantaciones de árboles para celulosa/papel, son consideradas inversiones relativamente seguras y de las cuales, con tiempo, se puede obtener una rentabilidad considerable - sobre todo si se compara con el interés que los bancos ofrecen en los países de origen con los fondos de inversión. Podemos llamar al uso de fondos de inversión para obtener nuevas entradas de capital financiero para el negocio de plantar monocultivos de árboles para celulosa como un proceso de mayor “financierización” de este sector, y también de la “naturaleza”. (Vea Boletín de junio de 2013).

Es importante destacar también que Fibria ha querido resaltar que la empresa Parkia es controlada por inversores brasileños, ya que en Brasil, de acuerdo a ley, las empresas extranjeras no pueden ser propietarias de grandes extensiones de tierras. El hecho de que Fibria admita que en la empresa Parkia exista también participación de inversores extranjeros, como los fondos de pensión, a través del Fondo de Inversiones en Participaciones (FIP), explica la “fórmula” adoptada por Parkia: una empresa “brasileña”, pero con inversores extranjeros. (7)

La principal apuesta y beneficio que la empresa Parkia pretende obtener es la “valorización" de las tierras. En este sentido, busca especular con el hecho de que en Brasil, como también en muchos otros países, el precio de las tierras ha aumentado substancialmente a lo largo de los años, convirtiéndolas en un excelente objeto para poder lucrar. La valorización económica y la especulación son tan cruciales para dicho negocio que la empresa Fibria solo puede recibir el valor adicional de la compra - el valor de compra que no se pagará al contado - si las tierras en cuestión de hecho fuesen valorizadas. (8)

Pero eso no es todo. Lo antes dicho, de que la empresa Parkia es dueña del 40% de la madera producida en “sus” tierras, posibilita que ella también se pueda beneficiar con la venta de esta madera para la producción de celulosa, que continua a todo vapor, independiente de la “venta” de las tierras. Informaciones muy detalladas se pueden encontrar en un acuerdo, disponible en Internet, entre la empresa Fibria y la empresa Parkia (9). Es necesario destacar que a pesar de estar disponible públicamente, el acuerdo está escrito en inglés con un lenguaje técnico-financiero, siendo la lengua oficial de Brasil el portugués. El texto afirma, por ejemplo:

  • que la venta es en relación a un conjunto de llamados “activos”. En realidad, esos “activos”, los objetos del negocio en cuestión, son parcelas de tierras, con nombre, localización y mapa;
  • que la venta no se realiza directamente, creándose cuatro nuevas empresas para este fin - llamadas en conjunto “NEWCOS” - cuyas acciones son inmediatamente compradas por la empresa Parkia.
  • que las empresas Fibria y Parkia pueden realizar “acuerdos de sociedad forestal”, que son los acuerdos sobre las actividades (léase plantación y corte de eucaliptos) en los “activos” seleccionados (léase parcelas de tierras), obviamente en beneficio mutuo.

Desafíos para las luchas de las comunidades impactadas

Mientras que la empresa Fibria celebra afirmando que “esta transacción (…) posiciona a Fibria para un nuevo ciclo de crecimiento” (10), es importante preguntar ¿qué representa este tipo de negocio para las comunidades que han intentado resistir a las plantaciones de eucalipto de, por ejemplo, Fibria, para las comunidades impactadas o para los movimientos sociales del campo?

Por un lado, este tipo de compra-venta, sin lugar a dudas, genera más dificultades a las comunidades para poder identificar quién se dice ser dueño de la tierra. No hay transparencia. En el caso de Parkia, falta información pública sobre esta empresa, sobre sus objetivos y actividades, sobre quiénes son sus inversores, sobre los fondos de pensión y otros que participan del negocio y que tomaron el control de las tierras. No encontramos ninguna página de la empresa Parkia en Internet con esa información básica. Solo pudimos saber algo a través de noticias en la prensa y el contrato en inglés entre Fibria y Parkia citado antes. Este último apenas menciona que la empresa Parkia tiene sede en Río de Janeiro en una dirección en el barrio de Barra da Tijuca. (11)

Otro problema es que este negocio vino para fortalecer a la empresa Fibria, que ahora puede obtener de esta nueva forma más recursos financieros. La misma empresa admitió que pretende aprovechar el negocio para la expansión de sus actividades en el Estado de Mato Grosso do Sul. (12) La expansión de las plantaciones significa también que un mayor número de comunidades van a ser impactadas.

Tal vez uno de los mayores desafíos es transformar la revuelta sobre este nuevo negocio que llama a lugares de importancia vital y única para las comunidades de “activos” en una motivación renovada para fortalecer la lucha conjunta contra las plantaciones de monocultivos de eucalipto en Brasil y en el mundo. Esos nuevos negocios de financierización tienen serias implicancias para aquellas y aquellos que ya están en lucha desde hace mucho tiempo para reconquistar sus territorios, pero también para otras comunidades que intentan resistir a las intenciones de la empresa Fibria de expandirse todavía más. Esto sin hablar de los trabajadores que sufren con este nuevo tipo de acuerdo de compra y venta con el cual Fibria y Parkia conjuntamente pretenden lucrar para sus accionistas e inversores.

En este mes de abril en el que celebramos el Día internacional de luchas campesinas, recordamos lo que los movimientos sociales del campo siempre enfatizan: que la tierra es para generar vida Por lo tanto, no podemos aceptar que la tierra sea transformada, “financierizada”, para ser apenas un objeto de negocio y especulación. Esto precisa ser denunciado y combatido siempre.

Winnie Overbeek, winnie@wrm.org.uy
Secretariado Internacional del Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM)

  1. http://economia.estadao.com.br/noticias/negocios,parkia-e-brasileira-diz-fibria-sobre-venda-de-terreno,170311e
  2. http://www.fibria.com.br/web/pt/midia/releases/release_2014mai13.htm
  3. http://exame.abril.com.br/negocios/noticias/fibria-conclui-venda-de-terras-para-a-parkia--2
  4. http://tissueonline.com.br/fibria-anuncia-venda-de-210-mil-hectares-de-area-florestal/
  5. Vea referencia (3)
  6. Vea referencia (1)
  7. Vea referencia (1)
  8. Vea referencia (2)
  9. http://www.sec.gov/Archives/edgar/data/1110649/000110465914014508/a14-6529_1ex4d4.htm
  10. Vea referencia (3)
  11. Vea referencia (9) y más noticias sobre quién estaría por detrás de Parkia enhttp://tijolaco.com.br/blog/?p=12171
  12. Vea referencia (4)