Aotearoa / Nueva Zelanda

El Acuerdo Transpacífico (TPP) es un acuerdo de libre comercio, sumamente reservado y expansivo, entre Estados Unidos y doce países de la región Asia-Pacífico, entre los cuales figuran Canadá, México, Nueva Zelanda y Australia. Documentos filtrados revelan que el TPP daría a las transnacionales el poder de demandar directamente a los gobiernos, en tribunales privados y no transparentes, a propósito de leyes y políticas que, según dichas empresas, reducirían sus ganancias.
Solo disponible en inglés. WRM information sheets on GE tree research First posted: 1 August 2008 Updated: 15 August 2008 Updated 7 August 2009 Last update  August 2014 Tree species being manipulated:
Desde el año 2003 la neozelandesa Scion lleva a cabo un ensayo a campo de pinos Radiata y piceas de Noruega y genéticamente modificados (GM) en su centro de investigación de Rotorua. Los árboles de ingeniería genética contienen genes indicadores, genes de resistencia a herbicidas y genes que según Scion “fueron pensados para afectar el desarrollo floral”. De acuerdo con los planes el ensayo debe durar 22 años, aunque ningún árbol será dejado en pie más de diez años.
La Coalición Ambiental de los Pueblos Indígenas del Pacífico (Pacific Indigenous People's Environment Coalition, PIPEC por su sigla en inglés) llevó a cabo, durante el fin de semana del 21 y 22 de setiembre, un taller sobre las Causas Subyacentes de la Deforestación y la Degradación de los Bosques. La apertura del taller estuvo a cargo del nuevo Ministro de Conservación de Nueva Zelanda, Chris Carter y contó con representantes de la mayor parte de las comunidades de las naciones del Pacífico que habitan en Aotearoa (Nueva Zelanda), conjuntamente con la representación Maorí.
En el més de abril tuvo lugar la quinta edición del Premio Roger. Esta distinción se entrega a la peor empresa transnacional que realiza actividades en Aotearoa/Nueva Zelanda, y es organizado por la Campaña contra el Control Extranjero de Aotearoa (CAFCA, por su sigla en inglés) y GATT Watchdog, dos organizaciones locales de activismo y campañas.
En el debate sobre qué es (o no es) un bosque, muchos han ignorado el tema del compromiso individual de cada país con el Convenio de Diversidad Biológica (CDB). Debemos recordar que al firmar y ratificar su compromiso con el CDB, los países se comprometen a aumentar su cobertura forestal como medida de protección de la biodiversidad. La Coalición Mundial por los Bosques elaboró un informe sobre el compromiso de varios países con el CDB, que fue presentado en la sexta Conferencia de las Partes en La Haya.
Por Global Forest Coalition Este informe está basado en estudios de caso de 21 países: Australia, Brasil, Camerún, Canada, Chile, Colombia, República Checa, Gana, India, Indonesia, Kenia,Malasia, Holanda, Nueva Zelanda/Aotearoa, Papua Nueva Guinea, Rusia, Sudáfrica, Surinam, Uganda, Reino Unido, y Uruguay.
La reciente publicación en EE.UU. de un libro que detalla la conspiración entre el gobierno, la industria y varias empresas de relaciones públicas para desacreditar al movimiento ambientalista en Nueva Zelandia, ha generado sorpresa en círculos ambientales y oficiales de ese país.
Al tiempo que la ingeniería genética aplicada a la producción de alimentos está provocando preocupación entre los consumidores y los ciudadanos, y muchos científicos expresan sus dudas y críticas en relación con la misma, transnacionales de la alimentación, la forestación y la energía se han reunido para desarrollar árboles genéticamente modificados, que se espera puedan crecer más rápido o contener componentes deseados por la industria (ver boletines 26 y 27 del WRM).
Finalmente, y tras una campaña de 30 años liderada por organizaciones ambientalistas de Nueva Zelandia (ver Boletín 30), se ha logrado el objetivo: el nuevo gobierno acaba de aprobar una ley que prohibe la corta de los bosques lluviosos templados de propiedad pública localizados en la Costa Oeste, y que los convierte en áreas de parque nacional y otras reservas para la conservación.