Compensación por pérdida de biodiversidad

La promesa de compensar la destrucción de la biodiversidad abre la puerta a las empresas para que obtengan fondos y accedan a tierras que de otra manera estarían fuera del alcance de la destrucción a gran escala. Las promesas de recrear o proteger un hábitat de valor ecológico “equivalente” en otro lugar habilita a las empresas al acceso comercial a incluso áreas protegidas y lugares que son Patrimonio Mundial, permitiendo que la destrucción llegue a esas zonas. La compensación de biodiversidad da como resultado una doble acción de destrucción y explotación, porque las empresas controlan tanto los territorios afectados por las actividades industriales como los destinados a proyectos de compensación.

La falsa idea de que las plantaciones industriales son una solución a la crisis climática es una oportunidad excelente para fondos de inversión como Arbaro, que acceden al escaso financiamiento climático para expandir destructivos monocultivos.