Día Internacional del Lucha contra los Monoculitvos de Árboles 2022

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El 21 de Septiembre, Día Internacional de Lucha contra los Monocultivos de Árboles, organizaciones, redes y movimientos celebran la resistencia y alzan sus voces para exigir que se detenga la expansión de las plantaciones industriales de árboles.

Estas plantaciones invaden territorios y afectan la vida de pueblos y comunidades. El Día fue declarado en 2004, durante un encuentro de una red comunitaria que lucha contra las plantaciones industriales de árboles en Brasil. Se eligió el 21 de septiembre porque en esa fecha Brasil celebra el Día del Árbol.

¡Las plantaciones no son bosques!

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Esta publicación denuncia las afirmaciones más engañosas que usan actualmente las empresas de plantaciones. El material está basado en el informe “Diez respuestas a diez mentiras”, escrito por Ricardo Carrere en 1999.
En las islas de Buvuma, en Uganda, las comunidades resisten la expansión de las plantaciones industriales de palma aceitera.
Las comunidades quilombolas de Sapê do Norte, Brasil, viven un proceso violento ante la expansión de los monocultivos de eucalipto a gran escala. Después de muchas dificultades, iniciaron un proceso para recuperar sus tierras y el agua en sus territorios. Y la lucha por recuperar lo que les pertenece continúa. WRM dialogó con dos activistas quilombolas para reflexionar sobre este difícil pero fértil proceso de resistencia.
Productores Independientes de Piray (PIP) en Misiones, Argentina, se conformó en 2005 para frenar el avance del monocultivo de pinos de la multinacional Arauco, y recuperar la tierra. El WRM conversó con Miriam Samudio, una referente de la familia de PIP, para reflexionar sobre el proceso de lucha y los aprendizajes adquiridos.
La palma aceitera en Brasil se viene extendiendo sobre todo en el estado amazónico de Pará. BBF (Brasil BioFuels), la mayor empresa en Brasil, tiene acusaciones por crímenes ambientales y violencia contra comunidades, como la comunidad de Virgílio Serrão Sacramento, vinculada al Movimiento de Pequeños Agricultores (MPA).
En Indonesia, más de 10 millones de hectáreas están controladas por la industria de la celulosa y el papel, principalmente por dos gigantes empresariales: APP y APRIL. A pesar de que sus compromisos para proteger bosques y turberas, ambas siguen vinculadas a la deforestación, los incendios forestales y a un modelo de negocios que conlleva violencia, así como la criminalización y el desalojo de las comunidades del bosque. (Disponible en indonesio).
Actualmente existen en Ecuador 270 000 hectáreas de tierras con plantaciones de palma aceitera, siendo Esmeraldas la región con mayor expansión. Los contantes procesos de resistencia de las comunidades La Chiquita, Guadualito y Barranquilla de San Javier siguen generando indignación y solidaridad entre pueblos e internacional.
Una conversación con el presidente de la Asociación Quilombola de Volta Miúda y de la Cooperativa Quilombola del Extremo Sur de Bahía reveló cómo Suzano, la mayor empresa de papel y celulosa del mundo, sigue operando con graves violaciones e ilegalidades. Las comunidades siguen luchando por recuperar sus tierras.
El gobierno argentino sigue subsidiando plantaciones industriales de árboles, ahora además como política contra el cambio climático. Desde despojos y apropiaciones de tierras hasta deforestación e incremento de incendios, los pinos vienen devastando territorios y comunidades.
La falsa idea de que las plantaciones industriales son una solución a la crisis climática es una oportunidad excelente para fondos de inversión como Arbaro, que acceden al escaso financiamiento climático para expandir destructivos monocultivos.
Líderes indígenas Tupinikim de Brasil relatan la experiencia de su pueblo en la lucha contra una de las mayores empresas de plantación de eucaliptos y producción de celulosa del mundo: Aracruz Celulose - ahora Suzano Papel e Celulose.
La empresa pretende ofrecer soluciones al cambio climático mediante la plantación de monocultivos de árboles. Esta afirmación errónea y engañosa oculta lo que realmente ocurre: usurpación de tierras, deforestación, destrucción de pastizales y grandes perjuicios sociales.