Sri Lanka

El discurso del desarrollo continúa cobrando fuerza a pesar de su rol decisivo en la crisis actual así como de los millones de medios de vida que ha destruido con desplazamientos y despojo.
Junto con muchas otras organizaciones, hemos insistido una y otra vez sobre la necesidad de eliminar las plantaciones de çarboles de la definición de bosques, por la sencilla razón de que las plantaciones no son bosques. Pero una y otra vez el sector forestal oficial ha insistido en incluirlas como "bosques plantados" para adecuar la definición a sus intereses, sin tomar en cuenta que constituye un absurdo científico.
Cuando decimos que la pérdida de bosques aumenta en todo el mundo, no estamos hablando simplemente de árboles. Estamos perdiendo no sólo los recursos físicos (plantas, animales e insectos), sino un tesoro irrecuperable de conocimiento local, que en Sri Lanka, como en muchos otros países, ha sido conservado principalmente por las mujeres. Sin embargo, la contribución de las mujeres a los bosques se oculta detrás de sus tareas domésticas, dado que sus actividades vinculadas al bosque están directamente relacionadas con las tareas de actividades de mantenimiento del hogar.
El verdor, la tierra mojada y las fuentes de agua pura dan una impresión de virginidad a quien allí llega. La oscuridad en el bosque y el sonido de las aves e insectos crean un mundo diferente. Es posible percibir todo esto en Sinharaja, que es el bosque virgen más famoso de Sri Lanka. Alberga el número más alto de especies y las tasas más altas de endemismo de Sri Lanka. La Revisión Nacional de Conservación de los bosques naturales del país, llevada a cabo entre 1991 y 1996, registró 337 especies de plantas leñosas en las parcelas que fueron estudiadas.
Los bosques son árboles. Los bosques son biodiversidad. Los bosques son flora y fauna. Los bosques son tierra. Sin embargo, los bosques son también política. El desarrollo implica la tala de los bosques. La conservación significa más y más consultorías. La protección significa una brecha cada vez mayor entre el bosque y las comunidades. En relación con la temática forestal, el contexto imperante en Sri Lanka no es muy diferente de esta realidad.
Los manglares son humedades ricos en biodiversidad, que están sufriendo una depredación severa en todo el mundo. En Sri Lanka los manglares están asociados a 22 cuerpos de agua salobre, conocidas a nivel local como lagunas. Si bien la superficie ocupada por los manglares en todo el país no supera las 12.000 hectáreas, la misma es de un gran valor dado que alberga especies y asociaciones vegetales muy poco comunes, en diferentes zonas climáticas. Además la pesca en estas lagunas constituye el medio de vida para más de 120.000 habitantes de la costa.