Portugal

Las prácticas de uso, manejo y cuidado del fuego están siendo identificados por las políticas sobre cambio climático como las causas de la destrucción de los bosques. Sin embrago, el fuego es crucial para asegurar la soberanía alimentaria y cultural de los pueblos del bosque.
En 1989 hubo una guerra en el valle del Lila, Portugal. Centenas de personas se juntaron para destruir 200 hectáreas de eucaliptos, con miedo de que los árboles les robasen el agua y trajesen el fuego.
Un artículo de Transparencia Internacional en Portugal pone en evidencia cómo el poder político de ese país - que debería gestionar el bosque, el ordenamiento territorial y los medios de prevención y combate a los incendios - está rehén de influyentes intereses empresariales. Esto, según el artículo, explica el por qué muere tanta gente y tanta área es arrasada por el fuego año a año.
El pasado 21 de setiembre, y conmemorando el Día Internacional contra los Monocultivos de Árboles, las organizaciones ambientalistas portuguesas Liga para a Protecção da Natureza (Liga para la Protección de laNatureza) y Quercus lanzaron una petición contra la reciente propuesta de un nuevo régimen de arborizaciones y rearborizaciones, presentada por el gobierno.