Malasia: oposición a proyecto de represa

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Se viene desarrollando una intensa campaña para frenar un proyecto de represa en Selangor, Malasia, que de concretarse no sólo implicaría la destrucción de las selva tropical, sino también la expulsión de pueblos indígenas de sus territorios ancestrales. A través de la campaña se procura proteger 600 hectáreas de bosque tropical de su destrucción.

La represa de Sungai Selangor, proyectada para satisfacer la demanda de agua de los estados de Selangor y Wilayah Persekutuan, habrá de inundar áreas de bosques primarios, plantaciones de caucho y huertas. Inundará asimismo zonas de bosques de tierras bajas, dos prósperas aldeas Orang Asli, algunos predios de propiedad privada, así como lugares turísticos y de picnic a lo largo del río Sungai Selangor, y una parte de la carretera Kuala Kubu Baru-Fraser's Hill, entre otros. El área afectada constituye además el corazón de las tierras ancestrales de los pueblos indígenas Temuan, por lo que su pérdida significa la desaparición de estos pueblos y su cultura. De acuerdo con una leyenda Temuan: "Cuando los Orang Asli (Pueblo Original) no estén más visibles, sería el fin del mundo."

Los residentes de Kuala Kubu Baru recuerdan la tragedia ocurrida hace un siglo, en 1883, cuando una represa sobre el río Selangor -mucho más pequeña que la proyectada ahora- cedió y las aguas destruyeron el poblado entero. Selangor es una zona donde las inundaciones repentinas y los deslizamientos de tierra han aumentado drásticamente en los últimos años. Ello se debe a la irresponsable tala del bosque aguas arriba. Los habitantes de la localidad no podrán dormir nunca más tranquilos durante la estación lluviosa, en tanto los precios de las propiedades caerán. No sólo la población local saldrá perdedora con el proyecto de represa. Para escapar de los altos niveles de contaminación y estrés presentes en el Valle del Klang, más y más personas buscan refugio cada fin de semana en el idílico santuario verde de Pertak en Ulu Selangor. Una vez que se construya la represa, la zona no podrá servir más a este propósito. Por más que mediante recursos paisajísticos se convierta el área que rodeará el lago artificial en un parque escénico, nunca tendrá el mismo poder sanativo que sólo la naturaleza en estado prístino puede ofrecer. Además, puesto que la represa de Selangor habrá de satisfacer la demanda de agua del Valle del Klang tan sólo por un período de tres a seis años, no puede ser visualizada como una solución a largo plazo.

El desastroso impacto ambiental de las grandes represas ha concitado ásperas críticas en todo el mundo. Hoy en día los expertos admiten que el represado de los ríos resulta ser extremadamente destructivo para nuestro frágil equilibrio ecosistémico. Tratar de forzar el flujo natural y la topografía de los ríos es una cuestión sumamente peligrosa. El impacto negativo de tales acciones es de largo alcance, impredecible y generalmente irreversible. En el caso de la represa de Selangor es muy probable que los humedales y la famosa colina de luciérnagas de Kuala Selangor sean negativamente afectados. El impacto provocado por la inundación de aproximadamente 1.000 hectáreas de bosques montanos en Pertak no puede ser adecuadamente evaluado o cuantificado.

La represa de Selangor tendrá también consecuencias de largo alcance sobre la geomorfología y la hidrología del área. Habrá de distorsionar su campo geomagnético, lo que determinará cambios a largo plazo en el clima y las características sísmicas -incluyéndose la posiblidad de ocurrencia de temblores de tierra en zonas hasta ahora geomorfológicamente estables. Además, la escorrentía y los tributarios que alimentan el Selangor, ya contaminado por las recientes operaciones de madereo en las laderas de la montaña, aportarán tales volúmenes de materia al reservorio que será necesario limpiarlo cada dos o tres años, lo que deberá ser agregado a los enormes costos de mantenimiento de la represa. Lo que es más, la construcción de un trecho de 5 kilómetros de nueva carretera a través de las reservas forestales en la montaña, con la finalidad de reeemplazar el tramo que será inundado, provocará una ulterior degradación ambiental, además de aumentar los elevados costos del proyecto.

La Asociación de Consumidores de Penang (CAP) ha estudiado la Evaluación de Impacto Ambiental de la obra realizada por SMBH Sdn. Bhd., a pedido de la empresa proponente Konsortium TSWA-Gamuda-KDEB. Según la CAP existen serias cuestiones a ser abordadas antes de que pueda darse por aceptada la validez de las proyecciones de demanda de agua, que ha sido objeto de múltiples objeciones debido a los supuestos fundamentales de los que parte y la metodología adoptada. El proyecto no tiene absolutamente en cuenta el asunto capital de lograr una planificación y manejo de los recursos hídricos a largo plazo, de manera integrada y sustentable, sobre una base regional y nacional, lo que ha sido señalado como prioridad para el país ya a principios de la década de los '80. En especial, la EIA no ha tratado el asunto fundamental de formular propuestas alternativas a la construcción de la represa.

La ONG Magick River, responsable de la campaña, no sólo ha expresado sus fuertes críticas al proyecto, sino que también ha realizado propuestas alternativas sustentables para el suministro de agua. Estas son de pequeña escala, no implican el otorgamiento de concesiones madereras o el emprendimiento de megaconstrucciones, y respetan la visión ambiental y cultural de los Temuan.

Fuentes: Páginas web de Magick River, Mary Maguire, 24/3/99.