Mujeres y monocultivos de árboles

La violencia sexual y la pérdida de acceso a la tierra y al agua son impactos específicos que sufren las mujeres cuando las plantaciones de árboles a gran escala se apoderan de las tierras comunitarias. Una vez establecidas, estas plantaciones industriales interfieren con la producción de alimentos y la autonomía de las mujeres para moverse con libertad por sus propias tierras. Es por eso que en muchos lugares afectados por plantaciones industriales de árboles, las mujeres lideran la organización de las comunidades y la defensa de sus territorios.

La palmícola Socfin ha traído consigo violencia sobre las comunidades. Pero además, las mujeres tienen que hacer frente a otra opresión: los Jefes Supremos, según el derecho consuetudinario, tiene el poder de decisión y la propiedad sobre la tierra.

Las plantaciones de palma aceitera son uno de los espacios más inseguros para las mujeres, no solo por su vulnerable situación laboral sino también por el potencial de violencia y acoso sexual que las acecha. (Disponible en indonesio).

¿Acaso la introducción de políticas específicas de género en las actividades de empresas palmícolas y del sistema de certificación RSPO puede hacer algo más que encubrir la violencia así como el patriarcado y el racismo estructural inherentes al modelo de plantación?

La opresión patriarcal es inseparable del modelo de plantaciones industriales y es la base de cómo las empresas generan beneficios. Las compañías intimidan a las mujeres, en especial por su rol primordial en la vida de la comunidad.

Las empresas de plantaciones de palma aceitera se presentan a sí mismas como benevolentes donantes en medio de la crisis sanitaria, encubriendo las diversas tácticas que utilizan para sacar provecho de la situación.

La construcción de la fábrica de Suzano Papel y Celulosa, junto con las carreteras aledañas, el constante transporte de madera y la afluencia masiva de trabajadores trajeron devastación a las poblaciones. Este es el testimonio de una mujer que lucha por el territorio

Entrevista a Hajaratu Abdullahi, de Community Forest Watch de Nigeria, quien habla sobre las dificultades y penurias que causa la compañía de aceite de palma Okomu Oil, filial de SocFin.

Aldeanos en Costa de Marfil están atrapados en contratos con la empresa Dekel Oil, la cual, con promesas engañosas, les ha dejado creer que se volverían ricos autorizando a la empresa a establecer sus monocultivos de palma aceitera.

Este boletín, en el Día Internacional de las Mujeres, es un llamado a una solidaridad directa y radical con aquellas mujeres que sufren, resisten, se organizan y movilizan contra esa violencia y abuso diario que acarrean las plantaciones industriales.

Desde violaciones sexuales, registros forzados corporales y de los espacios privados hasta el riesgo de perder la vida, son algunas de los abusos que sufren las mujeres que viven alrededor de plantaciones industriales de árboles en Camerún. Este artículo hace un llamado para que no seamos cómplices de esta violencia.

La expansión de las plantaciones de palma aceitera en Indonesia ha convertido a las mujeres en campesinas sin tierra y mano de obra barata, sin protección adecuada en materia de seguridad laboral y salud, para beneficio de las empresas de plantaciones. (Disponible en indonesio).

Contaminación de agua, trabajos en condiciones deplorables, chantajes de trabajo a cambio de sexo son algunos de los tipos de violencia sobre las mujeres que viven entre plantaciones de palma en Guatemala y Colombia.