Políticas internacionales sobre bosques

Desde la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro, Brasil, en 1992, los bosques tropicales han estado en la agenda de las Naciones Unidas. Lamentablemente, los intereses comerciales se han apropiado de estos procesos e iniciativas y ahora promueven principalmente ideas basadas en el mercado, como la economía 'verde' o el capitalismo ‘verde', como (falsas) soluciones.

Suzano estuvo presente en las negociaciones climáticas de la ONU de 2021 por una razón principal: promover las plantaciones de árboles como una ‘solución’ al cambio climático, bajo el nombre de ‘soluciones basadas en la naturaleza’. Aspira a beneficiarse cada vez más de las llamadas políticas climáticas.

Las decenas de millones de euros que el gobierno de Acre recibió del gobierno de Alemania para su programa REDD+ no lograron detener la deforestación. A pesar de esto, varios estados brasileros continúan recibiendo recursos del gobierno alemán.

El gigante de la celulosa Suzano S.A busca expandir sus plantaciones de eucalipto en Brasil aplicando una táctica clave: presentarse como una empresa que logra la “conservación” y la “restauración”, ocultando así su desastroso historial con los bosques y sus poblaciones.

Mientras la destrucción de territorios de bosques continúa, más promesas y programas se llevan a cabo en nombre de “enfrentar la deforestación y el cambio climático”.

A pesar de que el gobierno de Brasil anunció recortes a sus medidas contra la deforestación, el Fondo Verde para el Clima le otorgó 96 millones de dólares por supuestas reducciones de emisiones en la Amazonia brasileña.

Una compilación de artículos del boletín del Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM) con motivo de la 14va reunión de la Conferencia de las Partes del Convenio de Diversidad Biológica (CDB) que se celebra del 17 al 29 de noviembre en Sharm El-Sheikh, Egipto