21/09/2017

El 21 de septiembre celebramos el Día Internacional de Lucha contra los Monocultivos de Árboles. Esta fecha que fue lanzada en el año 2004, en Brasil, por parte de la Red Alerta contra el Desierto Verde, sirve para tener un momento especial al año para denunciar los graves impactos del modelo de producción industrial de árboles a gran escala sobre las comunidades y los ecosistemas. Año a año, organizaciones y movimientos sociales, realizan diversas acciones durante el mes de setiembre para dar visibilidad a sus luchas y denunciar los impactos negativos que generan las plantaciones de árboles sobre sus medios de vida y los territorios. Pero por sobre todo, el 21 de septiembre, es una fecha para celebrar la resistencia y la solidaridad y para decir ¡basta ya de monocultivos de árboles!
Les acercamos diversas actividades, nuevos materiales y coberturas mediáticas que tuvieron lugar en diferentes países como forma de conmemorar el Día Internacional de Lucha contra los Monocultivos de Árboles 2017.
(Disponible en inglés) This new short video, made by Global Justice Ecology and Project and Stop Genetically Engineered Trees, summarizes the ten top lies of the timber and pulp industries in their justification of destroying native forests for the expansion of industrial tree plantations.
En ocasión del 21 de Septiembre, Día Internacional de Lucha contra los Monocultivos de Árboles, mujeres de diversos países del Oeste y Centro de África han tomado la iniciativa de lanzar simultáneamente la petición que enviamos a continuación.
Los monocultivos a gran escala “les roban a las mujeres todo lo que tienen porque se apropian de las tierras agrícolas y los bosques de los que ellas dependen para subsistir y alimentar a sus familias”. Esto es parte de la declaración final de un taller organizado en agosto de 2017 en Port Loko, Sierra Leona, que reunió a mujeres de las regiones norte, sur y este de Sierra Leona, junto con representantes de Camerún, Liberia y Guinea. (1)
Photo: Swarup Saha ¿Bosques? ¿O plantaciones?
Desde hace más de 20 años, sistemas de certificación como el Consejo de Manejo Forestal (FSC, por su sigla en inglés) y la Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible (RSPO, por su sigla en inglés) (1) han ayudado a las empresas de plantaciones a asegurar sus beneficios y proteger su reputación. ¿Cómo lo logran, cuando los impactos de las grandes plantaciones industriales de eucalipto, pino, acacia y palma aceitera son tan evidentes?